El olivo

El olivo, traído por los fenicios a Andalucía, es el árbol emblemático de la cultura mediterránea, aunque es muy probable que sea originario del Cáucaso. Mencionado unas cuatrocientas veces en la Biblia, su nombre científico es Olea europaea L. y pertenece a la familia de las Oleáceas. Es un árbol muy longevo, aunque no suele sobrepasar los 12 metros de altura; su copa extendida está formada por ramas irregulares, casi siempre dirigidas hacia arriba, y el tronco, que es corto, a medida que envejece se retuerce; a su delgada corteza, de color grisáceo, con el tiempo se le forman huecos profundos.

Sus hojas son perennes, opuestas, simples, coriáceas y lanceoladas, con los márgenes lisos, pero curvados hacia dentro, y el ápice ligeramente puntiagudo; miden de 2 a 8 cm de largo y son de color verde oscuro por el haz y gris plateado por el envés, casi sésiles o con el pecíolo muy corto.

Sus flores son pequeñas, fragantes, de color blanquecino, y surgen en primavera en panículas axilares multifloras; tienen 4 sépalos, 4 pétalos y un pistilo central.

Sus frutos son drupas carnosas, jugosas y ovoides de 1 a 3,5 cm de largo (dependiendo de la variedad), que en principio son de color verde pero durante la maduración veraniega se tornan de color negruzco: son las aceitunas. En su interior hay un hueso duro (la semilla) que necesita 4 meses para germinar.

El 30 de enero de 2008, para conmemorar el Día de la Paz, plantamos un olivo en la zona ajardinada del Centro Cívico Esqueleto.

Plantación del olivo en el Esqueleto el Día de la Paz de 2008.

Para ver más árboles de Europa plantados por la Asociación, pinche aquí.

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