El caobo

Dentro del Programa Raíces, una expedición cubana trajo a nuestra ciudad varios ejemplares de caobo el día 22 de septiembre de 1988. El nombre científico del caobo es Swietenia mahagoni (L.) Jacq.; perteneciente a la familia de las Meliáceas, esta especie es originaria del sur de Florida, desde donde se propagó por las islas de las Antillas, principalmente en Cuba; de crecimiento medio, en su lugar de origen suele superar los 20 metros de altura. Su copa es alta y redondeada, formada por ramas gruesas en expansión; el tronco es recto y libre de ramas hasta unos 3 metros, y suele ensancharse por la base formando contrafuertes; la corteza es lisa cuando el árbol es joven, pero al envejecer se vuelve escamosa y áspera y toma un color gris oscuro con tonalidades pardas. Su duramen (la parte más central y dura del tronco y de las ramas gruesas) presenta un bellísimo color marrón rojizo, motivo por el cual la madera del caobo está catalogada como madera preciosa, y se emplea en ebanistería para fabricar muebles de calidad. Para evitar su extinción, su tala está muy restringida en Cuba.

Sus hojas las podríamos denominar como semicaducas, ya que las viejas caen al finalizar el invierno, justo cuando comienza a brotar el nuevo follaje, de modo que el caobo suele estar desnudo sólo un par de semanas. Estas hojas miden de 10 a 25 cm y son alternas, compuestas y pinnadas; tienen de 3 a 6 pares de folíolos opuestos, algo asimétricos y de forma ovada y acuminada, que cuando son jóvenes son de color cobrizo claro y que con el tiempo adquieren un color verdoso amarillento.

Sus flores comienzan a aparecer cuando el caobo tiene cumplidos los 12 años de edad, y como se trata de un árbol monoico, tanto las flores masculinas como las femeninas están en la misma panícula y en el mismo árbol. Las flores, que desprenden un suave perfume, son pequeñas y aparecen a la vez que las hojas nuevas; suelen brotar en espigas axilares y sus pétalos, que miden de 3 a 4 mm, son de un color blanquecino algo amarillento.

El fruto del caobo es una cápsula leñosa, de color pardo y con forma de pera, que mide unos 10 cm de largo y que al madurar se abre por la base para esparcir unas 60 semillas aladas que al desprenderse giran y vuelan de lado; dichas semillas miden unos 5 cm de largo y son de color marrón rojizo.

El 25 de noviembre de 2000, plantamos un caobo en el parque José Celestino Mutis, con motivo de la clausura del XXVII Congreso de la Asociación de Parques y Jardines Públicos.

El 25-11-2000, en el momento de la plantación del caobo, Alberto García Camarassa, responsable de la jardinería de la EXPO`92 y coautor del parque José Celestino Mutis, se dirige a echar su palada de tierra.

Una vez plantado el caobo, los miembros de la Asociación Amigos de los Jardines de la Oliva posamos con Adolfo Fernández Palomares, director del Parque del Alamillo. Lamentablemente, al día siguiente de la plantación se llevaron la placa conmemorativa del acto y al caobo lo serraron por encima del armazón protector; sin embargo, el caobo tuvo ganas de vivir, le brotaron nuevas ramas y hoy se desarrolla con normalidad.

Las hojas del caobo.

Pinche en la categoría Árboles de América para ver más árboles de América plantados por la Asociación.

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