La morera de papel

 

Allá por los años sesenta del pasado siglo, la morera de papel era un árbol corriente en las alineaciones de las avenidas de Sevilla. Actualmente sólo existen algunos ejemplares aislados en el viario de nuestra ciudad y, aunque escasea en las zonas verdes, la podemos contemplar en el jardín del laberinto de los Reales Alcázares, o al lado de la glorieta de Buenos Aires en el parque de María Luisa, o bien en el parque Amate, y, como no podía ser menos, en la barriada Nuestra Señora de la Oliva, en la zona de albero que hay frente al bloque 24.

El nombre científico de la morera de papel es Broussonetia papyrifera (L.) Vent. y pertenece a la familia de las Moráceas. Es originaria de la parte oriental de Asia, concretamente de Japón, la isla de Formosa, Indonesia y la costa de China. Este árbol de sombra es de crecimiento rápido y puede llegar hasta los 14 metros de altura. Su copa, redondeada, es muy abierta y densa; su tronco, algo sinuoso, presenta bultos muy marcados; la corteza, de estructura fibrosa y de color pardo grisáceo, tiene la superficie lisa, pero con unos anillos circulares de color marrón oscuro que se agrietan y deforman a medida que el árbol envejece. La raíz es bastante superficial y de ella nacen brotes y atolones. Este género se caracteriza por tener una savia blanca que contiene látex y, como se trata de una especie dioica (es decir, que las flores de cada sexo se encuentran en individuos distintos de la misma especie), se suelen plantar sólo árboles de floración masculina para evitar su tendencia invasora.

Sus hojas son caducas, alternas (raramente opuestas) y simples, con el limbo o bien ovalado o bien lobulado, pero siempre acabado en punta; a veces esta peculiaridad polimorfa se suele dar hasta en una misma rama. Cada hoja mide de 8 a 16 cm de longitud, dispone de un largo pecíolo y tiene los bordes dentados; de color verde claro con leves tonos grisáceos, las superficies de ambas caras son pubescentes y suaves al tacto. Al llegar el otoño, las hojas de la morera presentan bellas tonalidades amarillentas, por lo que resulta agradable su contemplación.

Sus flores son poco vistosas y, como hemos dicho, las masculinas y las femeninas brotan en árboles separados o diferentes pies. Las flores masculinas, con las anteras de color amarillento pálido, están dispuestas en amentos colgantes y lanosos que miden entre 4 y 8 cm de longitud; las flores femeninas, cuyos estigmas son de color rojizo, se agrupan en pequeños glomérulos de 1,5 cm de diámetro.

Sus frutos, que sólo se forman a partir de las inflorescencias femeninas y que son redondos, de unos 2 cm de diámetro y de color rojo anaranjado, maduran y caen a finales del mes de septiembre. Sus diminutas semillas se recolectan en otoño.

Hasta el mes de diciembre de 2010 hemos plantado moreras de papel en los lugares siguientes:

El 8 de enero de 1991, en la bda. Ntra. Sra. de la Oliva, en la plazoleta frente al bloque 24.

El 18 de febrero de 2005, en colegio Fray Bartolomé de las Casas.

El 21 de octubre de 2006, en la Parroquia de la Candelaria.

El 9 de diciembre de 2007, en el Arboreto Intercontinental del Club de Campo.

El 25 de febrero de 2009, en el colegio Fray Bartolomé de las Casas.

Morera de papel en la barriada Ntra. Sra. de la Oliva.

Hojas y amentos masculinos de la morera de papel.

25-02-09, Plantación de una morera de papel en el colegio Fray Bartolomé de las Casas.

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