Vandalismo en los Jardines de Murillo

El patrimonio histórico de Sevilla se encuentra en estado crítico por culpa del vandalismo devastador y por las agresiones generadas por las movidas litroneras. Esta reciente moda de aniquilación de la cultura, de la educación y del civismo, lamentablemente es consentida y a veces fomentada por los responsables políticos, quienes la justifican con argumentos tan triviales como el de que “los jóvenes se tienen que divertir”.

A pesar de que fueron declarados por la Junta de Andalucía Bien de Interés Cultural con la categoría de Jardín Histórico, por Decreto Ley del año 2002, los Jardines de Murillo han sido objeto de numerosas agresiones vandálicas. La de mayor resonancia mediática fue la destrucción de la fuente central de tres copas a mediados del mes de marzo del año 2010, fuente que hasta la fecha no ha sido reparada.

Jardines de Murillo. Fuente de tres copas antes de la agresión vandálica.

 

Así la dejaron los vándalos a mediados del mes de marzo de 2010

Despues de ver la cabalgata de Reyes, nos acercamos para comprobar si la habían reparado... Pero así estaba aún.

 

Información sobre los Jardines de Murillo

Estos jardines tienen una superficie algo menor de una hectárea y se encuentran situados entre la calle Maternal (muralla del Alcázar) y las plazas de Refinadores y de Alfaro en el barrio de Santa Cruz, cerca de la Puerta de la Carne.

Lo que hoy son los Jardines de Murillo era parte de la zona dedicada a huerta de los Reales Alcázares, hasta que en el año 1911, el rey Alfonso XIII la donó a nuestra ciudad. El arquitecto municipal Juan Talavera diseñó el trazado de los jardines entre los años 1915 y 1917. Un año más tarde, por iniciativa de José Laguillo, director del diario “El Liberal” se les denominó Jardines de Murillo. Estos jardines están divididos en dos partes por la calle Nicolás Antonio, que enlaza los Jardines de Catalina de Ribera con la Plaza de Santa Cruz. En la parte que da a la plaza de Refinadores se encuentra desde 1923 la glorieta dedicada al pintor costumbrista García Ramos. Los Jardines de Murillo fueron restaurados en el año 2001.

Con relación al estilo, podríamos encuadrarlo en el prototipo del jardín sevillano, que se caracteriza porque en él conviven de forma armónica los azulejos trianeros, las fuentes y el agua; la creación de estos espacios reducidos e intimistas que invitan a la meditación solitaria o al sentimiento romantico tal vez provenga de reminiscencias andalusíes…

Los Jardines de Murillo han sido declarados Bien de Interés Cultural.

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