Los narcisos de manojo

En el día de Reyes comenzaron abrir en el barrio de La Oliva los narcisos de manojo, y entonces decidimos que las plantas bulbosas debían estar presentes en nuestro blog, porque desde que en 1986 fundamos nuestra asociación, venimos impartiendo cursos y repartiendo bulbos para aficionar a nuestros socios y vecinos al cultivo de las plantas bulbosas.

Comencemos por aclarar que las plantas bulbosas son aquellas que almacenan su ciclo vital completo en una especie de yema, el bulbo, que se ha adaptado a vivir debajo de la tierra. Según el tiempo de floración de las plantas bulbosas, podemos dividirlas en dos grupos: las de floración primaveral, cuyos bulbos se plantan en otoño, y las de floración estival, que se plantan en primavera. Podríamos decir que las plantas bulbosas han sido objeto de numerosas mejoras y modificaciones por parte de los horticultores para conseguir ejemplares únicos. Estos expertos, basándose  en la forma de las flores, han dividido a los narcisos en 12 grupos.

Con respecto al narciso de manojo, su nombre científico es Narcissus tazetta L. y pertenece a la familia de las Amarilidáceas. Es originario de la cuenca del Mediterráneo. En Sevilla existe la costumbre de plantar los bulbos el día 15 de octubre, festividad de santa Teresa; cuando la plantación se realiza en macetas, se debe emplear sustrato con un tercio de mantillo y otro de arena de río y, sobre todo, realizar un buen sistema de drenaje en el fondo del tiesto. Los bulbos deben colocarse con la punta hacia arriba, y la base debe estar a una profundidad de unos 10 cm. Los narcisos de manojo se desarrollan bien en lugares de sombra parcial.

Sus hojas son lineales y estrechas, parecidas a las cintas; suelen medir entre 30 y 35 cm de longitud, y son de un color verde azulado. Normalmente brotan cinco hojas.

Sus flores son muy aromáticas y están agrupadas en ramilletes de 6 a 10 flores en un tallo que alcanza una altura de entre 40 y 45 cm. El diámetro de estas flores bicolor oscila entre los 2,5 y los 4 cm; los tépalos (así denominados cuando los sépalos y los pétalos son indistinguibles) son todos iguales, unidos en la base y de color blanco pálido amarillento, con la corona de color dorado. En Sevilla, la floración de los narcisos de manojo tiene lugar en la primera quincena de enero.

Después de la floración hay que dejar que las hojas se marchiten, normalmente unos tres meses, con el fin de que los bulbos vuelvan a engordar, cargándose de sustancias y reservas para así comenzar un nuevo ciclo al año siguiente.

Bulbo del narciso de manojo

Narciso de manojo

Floración del narciso de manojo

Floración de los narcisos de manojo

Floración de los narcisos de manojo

 

 

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