El magnolio

Este magnolio sobrevivió al arboricidio llevado a cabo en la Avenida de la Constitución

En Sevilla los magnolios están bien representados. Los más antiguos se encuentran en los Jardines del Alcázar, en el denominado Jardín de la Danza, frente al estanque de Mercurio. Hay otro plantado junto a la Catedral, que tuvo la suerte de librarse del arboricidio cometido en la Avenida de la Constitución con motivo de su reurbanización… Los de la Avenida Rodríguez Caso y los dos de la Glorieta de la Concha en el Parque de María Luisa, tienen unos portes magníficos; los del parque de Amate y el del parque Celestino Mutis, son de porte mediano, y el más reciente fue plantado en los Jardines del Cristina junto a la estatua de la Duquesa de Alba.

El magnolio es un árbol ornamental cuyo nombre científico es Magnolia grandiflora L. y que pertenece a la familia de las Magnoliáceas. Es originario del sudeste de los Estados Unidos de América, concretamente de la península de la Florida y de los estados colindantes; en Europa fue introducido en el año 1737. Este árbol es de crecimiento lento, y cuando es plantado en solitario llega a superar los 20 m de altura. Su copa, conformada por ramas gruesas y algo nudosas, es abierta, bastante densa y de silueta cónica. Su tronco es corto, robusto y ramificado casi desde la base, y su corteza, de color gris negruzco, es lisa y algo escamosa, pero sin asperezas. Su madera, de color amarillento, se utiliza para la fabricación de muebles.

Sus hojas son perennes, alternas y simples, de 8 a 16 cm de longitud y de 5 a 9 cm de ancho, de color verde oscuro por el haz y tabaco claro por el envés. Tienen forma ovalada con la punta aguda, su textura es coriácea y sus márgenes lisos pero algo ondulados, y el nervio central es prominente. Su pecíolo es grueso y corto (de 2 a 2,5 cm de longitud) y está cubierto de vellosidades pardo rojizas.

Sus flores son solitarias, muy vistosas y grandes, de unos 25 cm de diámetro y de textura cerosa; son además melíferas y exhalan un agradable perfume. Al abrirse son de color amarillo pálido, pero una vez abiertas toman el color blanco. La corola esta formada de 6 a 12 pétalos dispuestos helicoidalmente; el cáliz lo componen tres sépalos caedizos y los estambres, de color purpúreo, están colocados en espiral. En Sevilla la floración del magnolio tiene lugar entre los meses de mayo y junio.

Sus frutos maduran a mediados de otoño, tienen aspecto de piña y miden unos 10 cm de longitud. En realidad, estos conos están formados por numerosos folículos de estructura leñosa, y cada uno de estos folículos contiene en su interior una semilla aplanada de color rojo escarlata, que mide algo más de un centímetro de longitud y que al madurar pende de un cordón denominado funículo que la deja entrever dentro del fruto.

Hasta agosto de 2011, hemos plantado ejemplares de magnolio en los lugares siguientes:

El 9 de marzo de 1993, en la bda. Ntra. Sra. de la Oliva, en el jardín que hay en la parte trasera de  los bloques 17 y 18.

Magnolio en los Jardines del Cristina junto al monumento dedicado a la Duquesa de Alba

Flor del magnolio

Fruto del magnolio

Tronco del magnolio en la Avenida Rodríguez Caso (Parque de María Luisa)

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