Archive for septiembre, 2011

septiembre 22, 2011

VI Día del mayor

El señor Espadas, portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento de Sevilla, saluda a todos los presentes en el acto.

Nuestra Asociación ha celebrado el Día del Mayor con un cálido homenaje a dos socios mayores de 80 años. El acto fue presidido, en representación de la Corporación Hispalense, por don Juan Espadas Cejas, portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento de Sevilla. Además nos acompañaron los presidentes de las Entidades siguientes:

Doña Ana Galán, de la Asociación de Mayores “Empezando a Renacer”;

Don José Corona, del Club Tercera Edad “La Paloma”;

Don Modesto Orrego, de la Asociación Club de la Tercera Edad “Elcano”;

Don Marcelino López, de la Comunidad General Ntra. Sra. de la Oliva;

Don Rafael Pertegal, de la Asociación de Vecinos Martínez Montañés.

El presidente de la Asociación Amigos de los Jardines de la Oliva saludó a todos los presentes y agradeció su asistencia al acto. Asimismo, felicitó a los homenajeados, Doña Encarnación Fuentes Pesquero y Don José Ruiz Lazo, y contó una breve y emotiva biografía de ambos. También recordó que el próximo mes de noviembre se cumple un cuarto de siglo de la fundación de la Asociación, cuya trayectoria y balance ha sido muy positivo para la ciudad y para el Polígono Sur. Al respecto manifestó que habíamos estado en primera línea en muchas reivindicaciones y expuso algunos ejemplos, como las construcciones tanto del parque José Celestino Mutis  como del bulevar Poeta Manuel Benítez Carrasco; la conservación de los Jardines del Cristina, cuyas raíces decimonónicas estaban amenazadas por la construcción de un aparcamiento subterráneo; nuestra oposición a la mutilación de los Jardines del Prado, y nuestra lucha, utilizando todos los medios democráticos, por la recuperación del Jardín Americano de la EXPO`92, que llevaba años abandonado. Actualmente seguimos cooperando altruistamente con los colegios para sembrar sensibilidad medioambiental.

También informó al concejal socialista de las añejas reclamaciones que para el Polígono Sur solicita nuestra Asociación, que son las siguientes:

-un comedor social;

-una residencia de mayores;

-que la Línea 31 llegue a Plaza de Armas.

Momento de la entrega del regalo a José Ruiz Lazo

Acto seguido, el señor concejal les entregó los regalos a Encarnación Fuentes y a José Ruiz. Posteriormente, nuestras directivas Isabel Cano y Consuelo Hoyos le pusieron al señor Espadas la insignia de socio honorífico de nuestra Asociación. A continuación, el edil socialista agradeció la distinción y explicó la responsabilidad que como oposición democrática tiene actualmente en el Ayuntamiento de Sevilla. Asimismo, hizo referencia a la magnífica labor medioambiental que realizamos y a la importancia que debemos darle al cambio climático.

Por último, degustamos unos artesanales aperitivos que los socios presentes habían llevado para compartirlos.

El concejal Juan Espadas explicando su labor de oposición en el Ayuntamiento de Sevilla.

Juan Espadas con los homenajedos y las directivas que le colocaron la insignia de socio de honor de nuestra Asociación

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septiembre 15, 2011

Nuestro adiós al profesor Claes T.C. Linden (II)

El profesor Linden impartiendo la conferencia sobre el cambio climático

Reproducimos a continuación la ponencia, titulada “La verdad del cambio climático”, que el profesor Claes T. C. Linden pronunció el 10 de septiembre de 2008 en la mesa redonda celebrada en Carmona (Sevilla) dentro de los cursos de verano de la Universidad Pablo de Olavide.

Señoras y señores:

Tengo 20 minutos para hablar del CO2 y del verdadero origen del cambio climático. No hay y nunca ha habido asunto más importante sobre la Tierra, pues puede incluso provocar un cambio de órbita del planeta y la destrucción de toda la vida, el hombre incluido. Si vivimos hoy es gracias a un muy frágil equilibrio de la Naturaleza, Naturaleza que la inmensa mayoría de los hombres, por su antropocentrismo y su codicia sin límites, no considera importante respetar.

Las encuestas demuestran que la inmensa mayoría no da mucha importancia al cambio climático. Los políticos, de derechas o de izquierdas, no quieren hablar del asunto. Lo he intentado con varios, totalmente en vano. Cambiemos las bombillas de la luz y ya está. En la prensa hay una censura total, y total es la censura a nivel mundial. No puede hablarse de lo que realmente ocurre en la Antártida, y mucho menos de lo que están haciendo con las selvas tropicales, etc., aunque todo esto determinará el futuro muy próximo de la Tierra.

Yo voy a demostrar, en primer lugar, que la teoría del CO2 y el efecto invernadero como origen del cambio climático es un mito, una imposibilidad científica.

En segundo lugar, voy a demostrar que la destrucción de las selvas tropicales es el origen de casi todo lo que hoy se llama “cambio climático”.

En tercer lugar, dejaré que vosotros extraigáis vuestras propias conclusiones. Si hay algunas preguntas, si puedo, las contestaré.

El problema es extremadamente complejo, ya que están involucrados enormes intereses financieros, así como fundamentalistas religiosos, políticos y militares. El objetivo último es forzar el cambio y asegurarse el control del mundo. Tratar sobre este asunto en toda su complejidad en veinte minutos es imposible, necesitaríamos horas. Pero la falsedad del CO2 y el efecto invernadero se puede demostrar rápidamente y el efecto de la muy bien planificada destrucción de las selvas tropicales no es mucho más complicado.

Observemos los dos primeros diagramas de la documentación que tenéis. Al menos el 93% de los gases CO2 se emite en el hemisferio norte, mientras que solamente el 6 o el 7% se emite en el hemisferio sur. Es lógico, pues en el hemisferio sur hay mucha menos tierra, menos gente, menos industrias, menos coches, etc.

 

Veamos ahora los tres siguientes diagramas de los sistemas de vientos de la Tierra. Todos los sistemas de vientos del planeta nacen en la zona ecuatorial, donde el planeta recibe el máximo de energía solar. Al mismo tiempo, todos los diagramas demuestran muy claramente que no hay corrientes de aire que crucen el ecuador.

De esta forma se comprueba que hay muy poco intercambio de aire entre los dos hemisferios, y el que hay es muy lento. Por eso se ha recomendado refugiarse en el hemisferio sur en caso de guerra o accidente nuclear en el hemisferio norte. De hecho, en el pasado, los buques de vela no querían aventurarse en la zona ecuatorial, pues podían quedarse a la deriva durante semanas por falta de viento.

Aquí quiero recordar que cuando se habla de CO2 atmosférico se hace referencia a las mediciones oficiales que se hacen en el Observatorio de Mauna Loa en Hawai, al norte del ecuador. Pero al sur del ecuador la situación es muy diferente. Repito que la diferencia en emisiones de gas CO2 entre los dos hemisferios es muy grande, del 93% frente al 7%. Y hay poco intercambio de aire entre los dos hemisferios.

Explicadme entonces cómo puede ocurrir que los efectos que se atribuyen al efecto invernadero  y al CO2 (sequías, lluvias torrenciales, aumento de la temperatura, deshielo de los glaciares, etc.) son igualmente fuertes, incluso más fuertes, al sur del ecuador que al norte (véase también la nota del final del texto). Las sequías en el sur de África han sido monumentales, así como en Brasil y en otros países del Cono Sur. Observad también el diagrama referente al deshielo de los glaciares: se deshielan dos veces más rápidamente en el hemisferio sur que en el norte.

Esto no puede ser el resultado del CO2 y del llamado “efecto invernadero”. Creo que vosotros entendéis que lo que digo es lógico. En la teoría CO2/efecto invernadero no hay ninguna lógica. Es una fantasía, una enorme estafa, o si queréis, una tomadura de pelo.

Muy escuetamente, dicha teoría tiene los siguientes objetivos:

1) Favorecer y promover la energía nuclear, llamada “limpia”.

2) Forzar la abolición de la agricultura tradicional, a favor de la producción de alimentos sintéticos, incluso de carne sintética, elaborados por las multinacionales en grandes fábricas laboratorio.

3) Crear un medio ambiente artificial para el hombre, eliminando la Naturaleza y la dependencia que el hombre tiene de ella para así alcanzar un control total de la Humanidad. Un feliz imperio globalizado.

Vayamos ahora a la verdadera causa del cambio climático.

Las selvas tropicales, situadas a ambos lados del ecuador, en Sudamérica, en África y en el Oriente, tienen una enorme influencia sobre los climas continentales o locales. Tomemos África como ejemplo.

Cuando los vientos del Atlántico, cargados de humedad, se encuentran con la selva, se crean turbulencias y cae lluvia. Esta agua se evapora, forma nubes que el viento lleva más al interior donde el agua cae de nuevo en forma de lluvia, se evapora de nuevo, forma nubes, etc. Así, donde existe la selva el agua se recicla repetidamente gracias a los árboles. Y el agua reciclada de la selva llega lejos de los límites de la misma selva.

Pero cuando se destruye la selva se interrumpe este pequeño milagro de la Naturaleza, y aquí está el origen de las enormes sequías que África ha conocido desde la primera megasequía de Etiopía en los años 80. Grandes ríos como el Níger y el Limpopo han llegado a secarse totalmente. Lo mismo ha ocurrido en Brasil, donde grandes poblaciones llegaban a no tener agua ni para beber, y en otros países del Cono Sur.

Los presidentes de Brasil, los dos Congos y otros países de América, África y Oriente que permiten que sus selvas sean destrozadas por un poco de dinero y popularidad hoy, están efectivamente destruyendo y arruinando sus propios países a largo plazo, y entregándoselos a los intereses extranjeros. Además están exportando sequía y hambre a sus desafortunados vecinos, que anteriormente recibían lluvia gracias a la existencia de la selva.

Y peor aún, están creando el cambio climático de hoy.

El efecto de las selvas sobre los climas locales es aceptado por la mayoría de los especialistas y creo que pocos se oponen a este hecho. Pero las selvas tienen también un efecto determinante sobre el clima mundial, y este efecto no está reconocido. Sabemos hoy más del planeta Marte que de nuestras selvas tropicales.

Aquí necesito hacer un paréntesis para aclarar algunas concepciones erróneas sobre la selva:

1.- Se dice frecuentemente que la selva es un sumidero o acumulador de CO2, lo cual es una verdad relativa. La selva contiene enormes cantidades de CO2 en su biomasa, pero existe un equilibrio, grosso modo, entre el CO2 absorbido por la vegetación y el CO2 liberado por la descomposición de ramas, árboles enteros, enormes trepadoras, etc., que mueren y caen.

Cuando se destroza la selva, se liberan las enormes cantidades de CO2 que se habían acumulado en este sumidero durante centenares de años. Es muy sintomático, y repito, muy sintomático, que los que proponen la teoría CO2/efecto invernadero e insisten en la necesidad de reducir las emisiones de CO2, no digan nada sobre las enormes cantidades de CO2 atmosférico que resultan de la tala de las selvas ni sobre la necesidad de protegerlas. Y esto tiene una explicación: quienes han ideado la campaña del CO2 son los mismos que desean la eliminación de las selvas tropicales del mundo.

2.- Lo que es aún menos conocido es que las selvas son sumideros activos de energía solar, lo que es de enorme importancia para el clima mundial. Lo vamos a ver en un momento.

3.- Se dice que no importa talar las selvas, pues siempre pueden reforestarse. Pero al contrario de lo que muchos piensan, la mayoría de los suelos selváticos son muy pobres. Apenas tienen reservas de minerales. Todo su capital nutritivo se encuentra en la fase líquida del suelo. Una hectárea de selva puede tener entre 20 y 60 especies de árboles más arbustos y lianas, y gracias a esta gran diversidad de especies, con raíces que penetran hasta 30 metros en el suelo, la selva es capaz de utilizar este capital nutritivo con total eficacia, sin que se pierda nada, y así ha sobrevivido durante miles de años.

Cuando se tala la selva, las lluvias arrastran rápidamente los nutrientes hacia abajo, fuera del alcance de las plantas pequeñas. Además, el clima cambia radicalmente. En estas condiciones, intentar repoblar grandes áreas de bosque con un centenar de especies selváticas es imposible.

4.- Se dice que se puede de alguna manera compensar la destrucción de las selvas tropicales plantando árboles en otros lugares del mundo. Esto también es totalmente falso. La importancia de la selva para el clima mundial se basa principalmente en estos tres factores:

a) la selva está situada donde nacen todos los sistemas de vientos del planeta;

b) la selva se encuentra precisamente donde la Tierra recibe el máximo de energía solar;

c) por último, su enorme masa vegetal funciona como un sumidero regulador de esa energía.

Volvamos ahora a la selva y el clima mundial.

Como ya hemos visto en los tres diagramas, todos los sistemas de vientos nacen en la zona ecuatorial, que además es la zona del planeta que recibe el máximo de energía solar.

En la selva existe una densa masa de árboles de 30 a 40 metros de altura que absorbe la energía solar durante el día. Durante la noche, esta energía se libera progresivamente en forma de calor y mucha se pierde hacia el espacio, por lo que esta energía no contribuye al calentamiento del planeta. Esto es algo muy importante.

La selva funciona como un sumidero de energía tremendamente eficaz. Las personas que han vivido en la selva saben por experiencia que bajo sus árboles la diferencia entre las temperaturas diurnas y las nocturnas no es muy grande (de 20 a 22 º C durante la noche y de 27 a 28 º C durante el día), mientras en las sabanas contiguas las temperaturas diurnas con frecuencia llegan a los 45 º C o más, y las noches son bastante frías.

Por eso, donde hay selva no se crean fuertes gradientes de temperatura o energía entre la noche y el día, y del mismo modo tampoco se crean fuertes vientos. En la selva, vientos como los que hay aquí en España no existen. La selva en realidad tiene prácticamente el mismo efecto que el mar en la zona ecuatorial.

Recordemos lo que hemos expuesto anteriormente: sobre el ecuador hay pocos vientos, y los que allí se producen son débiles; además, hay poco intercambio de aire entre el norte y el sur. Pero cuando se tala la selva para convertirla en sabana, en zona de pasto o en cultivos de soja, la situación cambia. El suelo y la baja vegetación que ha sustituido a los grandes árboles de 30 a 40 metros de altura tienen poca capacidad para almacenar energía. La zona deforestada funciona ahora como un espejo, reflejando casi toda la energía que recibe del sol durante el día directamente hacia arriba, y provocando un fuerte calentamiento del aire. La energía que anteriormente, gracias a la selva, era expulsada hacia el espacio exterior, se suma ahora al calentamiento del aire y de la Tierra.

Antes, el gradiente de energía entre el día y la noche era débil. Tras la destrucción de la selva, no solamente se crean fuertes vientos muy calientes durante el día, sino que además, con días más calientes y noches más frías, se crea un fuerte diferencial energético entre el día y la noche. Comparado con el día, hay una especie de vacío en el aire durante la noche, y este fenómeno llega a funcionar como una bomba que, a escala mundial, acelera la fuerza de los vientos. Los fuertes vientos calientes creados por esta nueva inyección de energía en la atmósfera tienen como consecuencia que los vientos traspasen frecuentemente los antiguos cinturones de Hadley, o de convección, alcanzando incluso a los polos.

Según un informe de la Universidad de Granada emitido por la radio, los vientos han aumentado en un 50% en España durante los últimos 10 años. Además, estos vientos  son cada vez más calientes. Esto es al menos lo más importante del cambio climático.

Por ser un efecto de la destrucción de la selva de suma importancia para el futuro del planeta (los próximos diez o veinte años), voy a hacer una rápida referencia a lo que ocurre con la Antártida, que contiene una masa de unos 13 millones de Km2 de hielo con un espesor medio de 3 km. Vientos más fuertes y más calientes están llegando a la Antártida, derritiendo esta enorme masa de hielo, con funestas consecuencias para las corrientes marinas, para la temperatura y salinidad del agua, para el plancton y los peces, etc. Jacques-Yves Cousteau, el famoso oceanógrafo francés, calculó que, cuando se deshiele la Antártida, los mares subirían unos 40 metros.

El nivel de los mares ya ha subido más de 20 cm. Cuando el mar sube, el peso sobre las placas tectónicas se modifica, lo que da lugar a terremotos, que ahora son más frecuentes y más y más fuertes. Con una subida de solamente unos 20 cm hemos padecido tres fuertes terremotos que han alcanzado 9,2 grados en la escala de Richter. El último, en Indonesia, llegó incluso a desplazar un poco el eje de la Tierra.

Si se continúa destrozando las selvas, los vientos aumentarán su fuerza, serán más calientes, y derretirán más rápidamente el hielo de la Antártida. El mar subirá de nivel y provocará más terremotos de mayor magnitud. No solamente se modificará el eje de la Tierra, sino que incluso puede cambiar la órbita terrestre. Y el sistema solar tendrá otro planeta muerto como Marte.

Deseo formularos dos preguntas:

En primer lugar, las selvas son el hábitat de más del 60 %  de las especies vivas de la Tierra. ¿Tiene el hombre derecho a exterminar lo que se ha creado y ha existido durante millones de años, por el fanatismo religioso y por la avaricia de las multinacionales? Pues esto es lo que hoy está ocurriendo, el genocidio más horrendo en la historia del hombre. Es un insulto a la dignidad del hombre, una vuelta a la más pura barbarie. No sé lo que pensaréis vosotros, pero mi contestación es un NO rotundo. Y además, existe la  posibilidad de que incluso se pueda acabar con el hombre como especie.

Segunda pregunta: ¿No debemos hacer algo contra las barbaridades que se están cometiendo?

Os dejo que saquéis vuestras propias conclusiones.

Gracias.

NOTA:

Según The Atlas of Climate Change, de Dow y Downing, la temperatura media de la Antártida ha aumentado 2,3 º C, cuatro veces más que la media mundial. Según un programa de la BBC, la expedición antártica de Gran Bretaña informó de que la temperatura en la Antártida había subido 4,5 º C, y los científicos manifestaban  no entender el porqué de esta subida. Con la teoría del CO2 esto no se explica, pero si se acepta que en la destrucción de las selvas está la raíz del cambio climático, se comprende mejor.

Para leer más artículos sobre el cambio climático, pinche aquí.

septiembre 14, 2011

Nuestro adiós al profesor Claes T.C. Linden (I)

El profesor Linden en su vivero de La Almoraima (Castellar de la Fra.).

El Doctor Claes T. C. Linden nació en Estocolmo en 1931 y falleció el día 9 de agosto de 2011 en el Hospital de Cádiz. Sus restos descansan en el Cementerio Municipal de Castellar de la Frontera.

El profesor Linden fue ingeniero de Montes por la Universidad de Suecia, Doctor en Agricultura Tropical por la Universidad de Cornell (Estados Unidos) y antiguo Director General de la Facultad de Agricultura de Zaire; en Nigeria fue propulsor del sistema agrícola integrado actualmente denominado silvoagrícola. Estuvo trabajando durante muchos años para la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), creó la Fundación Planeta Vivo y fue vicepresidente de la FDFA (Fundación para la Defensa de la Fauna y Ecología Africanas). Toda una vida dedicada a la ciencia, a la investigación y al estudio de las selvas tropicales.

Y… desde 1983 “vivía” como un eremita en una chabola de plástico en La Almoraima (Castellar de la Frontera). Nuestro primer contacto con él tuvo lugar el día 24 de marzo de 2007 y desde entonces hemos mantenido una fluida relación.

El profesor Linden nos envió el original de la ponencia sobre el cambio climático que expuso en el Palacio de Briones de Carmona. El mejor homenaje que le podemos rendir a este profeta y apóstol de la Naturaleza es divulgar su pensamiento y así lo haremos en la próxima entrada de nuestro blog.

Enlace al artículo titulado “Réquiem por un Quijote”, sobre los últimos años del profesor Linden.

septiembre 10, 2011

Las gloriosas

La flor de la gloriosa.

Las gloriosas son plantas tuberosas muy poco cultivadas en Sevilla. Hace años, unos comerciantes holandeses pusieron unos puestos de venta en el Paseo de Catalina de Ribera para promocionar los productos de su país (bulbos, quesos…), y fue allí donde compramos una bolsita con tubérculos de gloriosa; desde entonces, venimos disfrutando de su exótica floración. El nombre científico de esta planta trepadora es Gloriosa superba L. var. “Rothschildiana” y pertenece a la familia de las Liliáceas. Es originaria de África tropical, posiblemente de la región de los grandes lagos, entre Uganda y Kenia, y precisamente desde este último país fue introducida en Europa. Por otra parte, Zimbabue (la antigua Rodesia del Sur) ha elegido a la gloriosa como su flor nacional.

Los tubérculos son raíces engrosadas que almacenan sustancias nutritivas como reservas. Las plantas tuberosas (las que tienen tubérculos) tienen el tallo y las hojas fuera del suelo, mientras que las plantas bulbosas tienen el tallo dentro del bulbo. Los tubérculos de la gloriosa son digitiformes (a veces formando una “Y”), de color marrón con zonas blanquecinas, y miden de 5 a 12 cm de largo. A finales de otoño sacaremos los tubérculos para que permanezcan en reposo hasta finales de febrero, mes en que los volveremos a plantar en posición horizontal  a unos 8 cm de profundidad.

Sus tallos crecen rápido y suelen alcanzar hasta 1,5 m de altura; además, son delgados y trepadores, por lo que requieren tutores para mantenerse derechos. A esta planta le afectan las heladas y hay que tener cuidado con su manipulación porque es tóxica.

Sus hojas son opuestas, a veces verticiladas (formando un grupo de tres hojas que brotan del mismo punto); además son amplexicaulas (o sea, que crecen abrazadas al tallo), simples, de forma lanceolada y alargada, y desarrollan en sus extremos unos zarcillos que se enrollan como muelles y que les permiten trepar.

Sus flores, que aparecen péndulas en los extremos de los tallos, son muy vistosas y atractivas. Cada flor está formada por seis tépalos ondulados, de color rojo con los bordes amarillos, que se curvan hacia atrás; sus seis estambres también son muy llamativos por sus anteras gruesas, y el estilo, que es largo y estrecho, aparece inclinado, prácticamente casi horizontal.

En Sevilla, la floración de las gloriosas tiene lugar en el mes de junio.

Detalle de las hojas de la gloriosa.

Los tubérculos de la gloriosa.

La flor de la gloriosa en el momento de abrirse.

La gloriosa en plena floración.

septiembre 4, 2011

Excursión a la playa de La Barrosa

Una foto para el recuerdo

A pesar del pronóstico de mal tiempo, el día 3 de septiembre decidimos realizar la última excursión a la playa, y como suele acontecer, nuestro Patrón San Roque intercedió para que disfrutáramos de un día maravilloso. Fuimos por la carretera nacional para poder desayunar en la venta del Cruce de Las Cabezas y degustar sus magníficas tostadas…

La playa de La Barrosa (Chiclana de la Frontera) es una de las mejores de Andalucía: su arena fina y dorada se extiende a lo largo de 8 km con un desnivel suave, que nos permite introducirnos más de 30 metros en el mar, sin que el agua nos cubra. Hacia la derecha, en dirección a Cádiz,  pudimos contemplar la panorámica del islote de Sancti Petri, en el que los fenicios construyeron un santuario consagrado a Melqart, allá por el siglo XII antes de Cristo, y que más tarde fue identificado con la figura de Hércules, que actualmente forma parte del escudo de Andalucía.

Islote de Sancti Petri visto desde la Playa de La Barrosa

Islote de Sancti Petri. El castillo es un conjunto de edificaciones construidas entre los siglos XVI y XVII.