El pino canario

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Pino canario situado junto al Pabellón de Guatemala de la Exposición Iberoamericana de 1929.

El pino canario es una conífera de porte ornamental con escasa presencia en la ciudad de Sevilla. El ejemplar más antiguo de pino canario (que, por cierto, presenta un aspecto fantasmagórico) está situado en el paseo de La Palmera, exactamente junto al Pabellón de Guatemala de la Exposición Iberoamericana de 1929. También en la calle Victoria Domínguez Cerrato se pueden contemplar una docena de ejemplares que fueron plantados allá por los años setenta, cuando se construyó la barriada de Murillo (en el Polígono Sur), y el más reciente está ubicado en el parque José Celestino Mutis. El nombre científico del pino canario es Pinus canariensis Sweet. ex Spreng y pertenece a la familia de las Pináceas. Es originario de las Islas Canarias, donde forma grandes masas boscosas en las laderas montañosas de las islas occidentales del archipiélago. En sus primeros años, el pino canario tiene un crecimiento rápido que luego es más pausado cuando alcanza los 20 m de altura; sin embargo, en la corona forestal de la isla de Tenerife hay ejemplares que se elevan a más de 45 m. del suelo. Cuando son jóvenes, sus copas son piramidales, pero con el paso del tiempo las ramas adquieren formas caprichosas e irregulares y, a veces, su silueta se torna aparasolada. Su tronco es bastante recto, muy robusto y cilíndrico; su corteza es de color pardo claro y algo áspera, y al ir envejeciendo, su ritidoma (parte externa de la corteza) se cuartea y engruesa, propiedad que lo hace resistente al fuego. Así, el pino canario tiene la capacidad de rebrotar después de un incendio forestal; también aguanta muy bien la sequía y puede superar los 500 años de vida.

Sus hojas, de color verde oscuro, son perennes y aciculares, miden de 20 a 30 cm de longitud y tienen 1 mm de espesor, y aparecen agrupadas por la base en grupos de tres acículas, dato que facilita su identificación. En los extremos de las ramas más jóvenes se forman grandes manojos de hojas flexibles y ligeramente inclinadas hacia abajo.

Sus flores son poco vistosas y, como se tratar de una especie monoica, las flores masculinas y las femeninas están separadas pero en el mismo árbol. Las inflorescencias masculinas están agrupadas en espigas terminales en los extremos de las ramas jóvenes, miden de 5 a 10 cm de largo y son de color amarillo verdoso, pero al madurar se vuelven rojizas. Las flores femeninas, en cambio, son conos solitarios (aunque a veces aparecen en parejas) de color verde rojizo que al madurar se tornan más pardos, y suelen brotar en los extremos de las ramitas, por lo general en la parte superior de la copa. La floración en Sevilla tiene lugar a principios del mes de abril.

Sus frutos son conos o piñas que están subsentadas sobre la rama (es decir, que prácticamente están pegadas a la rama), suelen medir entre 10 y 18 cm de longitud y tienen unos 5 cm de diámetro. De color pardo cobrizo, estas piñas tardan unos dos años en madurar. Sus escamas presentan en el extremo saliente una protuberancia prominente o apófisis, y cada escama alberga en su interior dos semillas o piñones de unos 12 cm de largo. Cada piñón tiene una cara más oscura que la otra y dispone de un apéndice alar.

Flores masculinas

Flores masculinas del pino canario.

Piñas en el árbol

Piñas en la parte superior de la copa del pino canario.

Fruto del pino canario

Fruto del pino canario.

Tronco del pino piñonero

Tronco del pino canario.

acículas del pino canario

Acículas del pino canario.

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