Archive for julio, 2013

julio 29, 2013

La cica o palmera de sagú

Cicas en zonas ajardinadas de La Pasarela

Cica en la zona ajardinada de La Pasarela (Sevilla).

Comenzaremos por decir que la cica no es una palmera, aunque aparentemente tenga su aspecto. En Sevilla está bien representada en La Pasarela, en el Parque de María Luisa y, sobre todo, en la zona ajardinada del Hotel Alfonso XIII, donde los ejemplares han alcanzado un gran porte. El nombre científico de esta rareza vegetal es Cycas revoluta Thunb., y pertenece a la familia monotípica (un sólo género) de las Cicadáceas. Aunque se puede considerar como un fósil viviente, parece ser que donde últimamente ha evolucionado y se ha adaptado como especie endémica ha sido en las islas Ryukyu del sur del Japón, muy cerca del trópico de Cáncer. Con respecto a su crecimiento, podemos decir que es muy lento; por otra parte, ni en las mejores condiciones suele alcanzar los 5 metros de altura (el ejemplar situado en el Hotel Alfonso XIII mide 3,87 m). Con relación a la longevidad de esta planta, está documentado que supera los 200 años de vida. Su copa está formada por una corona de hojas pinnadas; el tallo se transforma en tronco con la edad, y este es cilíndrico, recto y leñoso, y suele presentar por lo general numerosos retoños en la base; su corteza, de color grisáceo, tiene un aspecto rugoso debido a los restos de los pecíolos de las hojas caídas. También se puede cultivar en macetas como planta de interior, sobre todo en los lugares donde hiela en invierno. Le afectan negativamente las tierras encharcadas.

Sus hojas son perennes y miden unos 140 cm de largo por 25 cm de ancho; además son pinnadas, con un rígido raquis central que tiene la sección tetragonal y en el que están insertados numerosos segmentos foliares en disposición opuesta; estos son lineales, de textura coriácea, miden 16 cm de largo y son de color verde brillante por el haz y algo más mate por el envés. La cica tiene la particularidad de que todas las hojas nuevas brotan de una sola vez.

Sus flores son muy simples y arcaicas; al tratarse de una planta dioica, tiene flores independientes masculinas y femeninas en diferentes pies. La inflorescencia masculina tiene forma de cono en posición vertical terminal y mide entre 40 y 50 cm de longitud (podríamos decir que tiene cierto parecido con los estróbilos de las coníferas), y cada “cono” está formado por escamas portadoras de los sacos polínicos (microsporófilos). Por otra parte, la inflorescencia femenina está formada por una gran roseta de hojas carpelares, con los óvulos (macroesporas) dispuestos en la parte inferior y protegidos por unas densas pelusillas. El acto de fecundación, momento esencial del ciclo vital, tiene lugar cuando el polen de la inflorescencia masculina está en condiciones, y es entonces cuando la cica eleva su temperatura unos grados y además produce un olor desagradable con el fin de atraer a los insectos (entre ellos, el gorgojo) para que la ayuden a dispersar el polen.

El fruto de la cica hembra es una piña primitiva con forma de roseta y de color amarillento, que contiene numerosas semillas de forma oval, aunque ligeramente aplanadas, y de color rojizo. Estas semillas suelen medir entre 2,5 y 4 cm de longitud, y cada una contiene en su interior un piñón de color blanquecino.

Cicas ornamentales

Cicas en la zona ajardinada del Hotel Alfonso XIII.

La cica más alta de Sevilla, situada en los jardines del Hotel Alfonso XIII

La cica más alta de Sevilla (3,87 m), situada en la zona ajardinada del Hotel Alfonso XIII.

Inflorescencia femenina de la cica

Inflorescencia femenina de la cica.

Inflorescencia macho de la cica

Inflorescencia masculina de la cica.

tronco de la cica

Detalle del tronco de la cica.

Piñones del fruto de la cica

Piñones del fruto de la cica.

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julio 23, 2013

Homenaje de Triana al poeta Aquilino Duque

Aquilino Duque y su esposa Sally Crane

Aquilino Duque y su esposa Sally Crane en la puerta de la Iglesia de Santa Ana, antes de comenzar el acto.

Triana ha homenajeado al poeta Aquilino Duque, esposo de nuestra socia Sally Crane. En el marco incomparable de la Iglesia de Santa Ana de Triana, que data del siglo XIII, con su magnífico retablo recién restaurado, tuvo lugar el acto que fue presidido por el Teniente Alcalde de Triana, Curro Pérez Guerrero.  Como maestra de ceremonias actuó Rosa Díaz, pregonera de la “Velá” de Santa Ana, y le acompañaron los poetas Víctor Jiménez, que recitó unos extraordinarios poemas dedicados al barrio de San Bernardo, y el joven Lutgardo García, que se autodefinió como “maletilla de la poesía” y que recitó algunos versos dedicados a Aquilino, por los cuales podemos dar fe de que se trata de un maestro ya consagrado. Posteriormente nos trasladamos hasta el número 64 de la calle Betis, casa natal de Aquilino Duque, donde se descubrió una placa conmemorativa con la fecha de nacimiento del poeta trianero: 6 de enero de 1931.

Iglesia de Santa Ana de Triana

Interior de la iglesia de Santa Ana donde tuvo lugar el acto.

Maceta de cerámica trianera con helecho basto en la Iglesia de Sata Ana de Triana

Maceta de cerámica trianera con helecho basto en el interior de  la Iglesia de Sata Ana de Triana.

Maceta de cerámica trianera con helecho basto en la Iglesia de Sata Ana de Triana

Aquilino Duque y Rosa Díaz descubriendo la placa conmemorativa en la casa natal del poeta: calle Betis 64.

julio 23, 2013

Una poda a destiempo

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Nos quitaron la sombra,,,

Son tantos los beneficios que los árboles aportan a la ciudad, que solo los iletrados insensibles piden su desaparición. Cuanto más ignorantes y menos valores tienen… más les gusta el cemento y menos lo verde.  Es una aberración que en plena canícula se hayan podado de manera drástica los árboles de la barriada Nuestra Señora de la Oliva. El ecosistema de nuestro barrio se ha desequilibrado y como consecuencia la temperatura ambiental ha subido varios grados… Algunos ejemplares exóticos, como la Acacia farnesiana (L.) Willd. que estaba en plena floración, han sido de tal forma mutilados que los han dejado como un muñón.  ¿Tan difícil es hacer las cosas bien?

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La única acacia farnesiana que tenemos en Sevilla ha sido mutilada en pleno mes de julio y presenta este lamentable aspecto.

 

julio 20, 2013

La plumaria o plumeria

Plumaria de Manolo

Plumaria de la Costa del Sol (Málaga)

Son muchos los vecinos de la barriada Nuestra Señora de la Oliva que han plantado árboles exóticos en las zonas ajardinadas de nuestro barrio. En el caso de la plumaria, le trajeron a nuestro vecino Manuel Pérez Rodríguez una estaquilla de este arbolito desde el pueblo malagueño del Rincón de la Victoria, la cual plantó él en el jardín del bloque 39 el pasado mes de marzo. Manuel la cuidó con tanto esmero que la plumaria, agradecida, le ha correspondido con una hermosa y perfumada floración. El nombre científico de este tropical arbolito es Plumeria rubra L. y pertenece a la familia de las Apocináceas. La plumaria es originaria de Centroamérica, posiblemente porque crece silvestre en las zonas rocosas y secas de las laderas del volcán Masaya, que está situado al sur de la capital de Nicaragua. Precisamente, desde el año 1971, es la flor nacional de este país, donde se la conoce con el nombre de sacuanjoche. Podríamos decir que la plumaria es de crecimiento medio y que por lo general alcanza una altura de unos 6 metros; sin embargo, en condiciones optimas puede llegar a superar los 8 metros de altura. Su copa es más bien redonda, con ciertas irregularidades y con tendencia a abrirse. Sus ramas son carnosas, blandas (realmente no llegan a ser leñosas), de color verdoso, con bifurcaciones regulares y con la peculiaridad de que sus terminaciones son romas. Su tronco suele crecer bastante derecho y su corteza de joven es lisa pero con las marcas señaladas de las hojas que se han caído; al envejecer, la corteza se resquebraja y oscurece. Si se le hiere, escurre un abundante látex de color lechoso. La plumaria tolera bien la sequía pero le perjudica el frío. Albergamos la esperanza de que sea capaz de aguantar las esporádicas y suaves heladas del invierno sevillano.

Sus hojas son caducas, simples, tienen forma lineal lanceolada, el ápice acuminado y los márgenes lisos, y su textura es coriácea; además son alternas pero dispuestas en espiral en el extremo de las ramas. Son de color verde brillante por el haz y de un verde algo más pálido por el envés. Miden de 15 a 30 cm de largo y de 4 a 7 cm de ancho. Cuando las hojas caen, dejan en las ramas grandes cicatrices.

Sus flores están densamente dispuestas en panículas terminales. Exhalan un perfume muy agradable que es más intenso por la noche, con el fin de atraer a los insectos para que las polinicen. La corola es hipocrateriforme y está compuesta por 5 pétalos céreos que están soldados por la base; el cáliz mide unos 3 mm y presenta unos lóbulos triangulares; los estambres están insertos en el interior del tubo de la corola. En Sevilla la plumaria florece en el mes de julio.

Sus frutos son folículos normalmente apareados por la base y formando un ángulo obtuso; estos folículos miden entre 15 y 28 cm de largo y tienen un diámetro de unos 3 cm; a veces, uno de ellos no se desarrolla. Estos “pepinillos” son de color verde oscuro y al madurar se ennegrecen; normalmente, suelen quedar colgando en el árbol hasta la próxima floración. Cada fruto contiene en su interior entre 25 y 70 semillas de unos 2 cm de longitud, de color pardo oscuro y con un ala membranosa.

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La plumaria plantada en el jardín del bloque 39 de la barriada Ntra. Sra. de la Oliva.

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Detalle de la floración de la plumaria.

Frutos de la plumaria

Los frutos de la plumaria.

julio 12, 2013

La tipuana

Tipuanas en el bulevar Poeta Manuel Benítez Carrasco

Tipuanas en el bulevar Poeta Manuel Benítez Carrasco.

La tipuana es un árbol ornamental que se ha adaptado perfectamente al clima de Sevilla y que está muy bien representada en los parques y viarios de nuestra ciudad. Por señalar algunos lugares, podríamos destacar por su porte las tipuanas de la plaza Carmen Benítez o las del bulevar Poeta Manuel Benítez Carrasco. El nombre científico de este árbol es Tipuana tipu (Benth.) O. Kuntze. y pertenece a la familia de las Fabáceas. Es originario de América del Sur; para situarlo con más precisión, crece en la zona selvática y subtropical que se extiende desde el sureste de Bolivia hasta la provincia argentina de Tucumán; en esa zona, a este árbol se le conoce con el nombre de tipa. Con respecto a su crecimiento lo podemos calificar de rápido y, si el suelo está bien drenado y se encuentra en un lugar soleado, suele alcanzar los 20 m de altura. En cuanto a la longevidad, suele superar los 200 años de vida. Su copa es amplia, extendida y algo aparasolada, con ramificaciones colgantes que forman una gran bóveda, por lo que proporciona una densa sombra. Su tronco es cilíndrico, recto y robusto, para aguantar la enorme envergadura de su porte. Su corteza, de color gris oscuro, se agrieta y resquebraja longitudinalmente; si se hiere, sangra una resina de color castaño rojizo. Otras características de este árbol son las siguientes: que aguanta bien el trasplante, incluso cuando es adulto, y que resiste largos periodos de sequía.

Sus hojas son semicaducas, es decir, que caen tardíamente y que el árbol solo está sin hojas un corto período de tiempo; con respecto a la disposición de las mismas, se da el curioso caso de que en las ramas jóvenes son opuestas y en las adultas son alternas. Estas hojas son compuestas e imparipinnadas, miden unos 30 cm de largo y están formadas por de 11 a 27 folíolos; dichos folíolos son de forma elíptica y de color verde mate, con ciertas tonalidades azuladas por el haz y algo más pálidas por el envés, y miden unos 5 cm de longitud por 2 cm de ancho.

Sus flores están agrupadas en racimos axilares, que brotan al final de las ramas y tienen tendencia a colgar. Estas flores son tipicamente papilionáceas o amariposadas; el cáliz es acampanado debido a la unión soldada de 5 sépalos que en la parte superior forman una corona lobulada; la corola, de color amarillo dorado, tiene el estandarte redondeado, sin apéndices y con alas más largas que la quilla. Cada flor dispone de 10 estambres diadelfos, de los cuales 9 con filamentos soldados en tubo y uno semilibre; el estilo es corto y el estigma pequeño. En Sevilla la tipuana florece en el mes de junio, y las flores que caen tapizan las aceras a modo de alfombras doradas.

Sus frutos son sámaras glabras que miden de 5 a 7 cm de largo, son de color castaño claro y disponen de alas coriáceas para su dispersión. Se trata de frutos monospermos, es decir, que cada fruto solo contiene una semilla.

Flores de la tipuana

Las flores de la tipuana.

hojas y ramas de la tipuana

Hojas y ramas de la tipuana.

Frutos de la tipuana

Frutos de la tipuana.

tronco de la tipuana ( Muelle de la sal)

Tronco de una tipuana en el Muelle de la Sal de Sevilla.

julio 10, 2013