La acacia farnesiana

Acacia farnesiana en la barriada Ntra. Sra. de la Oliva. La plantamos el 20-10-91

Acacia farnesiana. La plantamos en la barriada Ntra. Sra. de la Oliva el 20-10-91.

La acacia farnesiana o acacia de las Indias es un arbolito que está muy poco representado en Sevilla. Hace años, había un ejemplar en los jardines de la Casa Rosa, cuando ese magnífico edificio era la sede de la Agencia de Medio Ambiente; fue allí donde recolectamos semillas para procurar su propagación. En la actualidad hay un ejemplar que plantamos el día 20 de octubre de 1991 en la zona ajardinada de la barriada Ntra. Sra. de la Oliva, exactamente frente al bloque 29, y otro en el vivero de La Oliva. El nombre científico de este aromático arbolito es Acacia farnesiana (L.) Willd. y pertenece a la familia de las Leguminosas. Con relación a su procedencia u origen hay cierta controversia, porque hay quienes opinan que procede del sur de Francia, donde se cultiva para utilizar sus flores en perfumería, pero por su gran expansión en la zona subtropical de América y por el hecho de que el ejemplar que describió Linneo procedía de la isla La Española, es casi seguro que la acacia farnesiana es originaria del continente americano. Su crecimiento suele ser moderado, y con relación a la altura que alcanza, se puede decir que por lo general no supera los 6 metros. Su copa es algo redondeada pero con tendencia a ensancharse, y su follaje es poco denso, a pesar de sus muchas ramificaciones. Su tronco suele ser corto y poco grueso; su corteza es lisa, con abundantes lenticelas en lineas transversales, pero con el paso del tiempo se fisura y se torna áspera. También podemos decir que la acacia farnesiana es bastante rústica, pues resiste la sequía, por lo que es ideal para la reforestación de tierras secas y degradadas.

Sus hojas, en el clima de Sevilla, se podrían considerar como semicaducas, ya que el árbol pierde las hojas durante un corto período de tiempo. Miden hasta 8 cm de longitud y son alternas y compuestas bipinnadas, disponen de 4 a 6 pares de pinnas y de entre 10 y 25 pares de folíolos en cada una. Estos folíolos son oblongos y lineales y de hasta 5 mm de largo. En la base de las hojas crecen unas espinas delgadas y rectas que miden unos 2 cm de largo.

Sus flores, de color amarillo, se agrupan en cabezuelas de hasta 1,7 cm de diámetro (una cabezuela es un tipo de inflorescencia compuesta por flores diminutas sentadas sobre un receptáculo común) y que brotan de las axilas de las espinas en grupos de 2 o 3, sujetas a un pedúnculo pubescente de 1,5 a 2 cm de longitud. Por otra parte, debido a la fragancia de sus flores, la acacia farnesiana se cultiva en la zona mediterránea de Francia para su empleo en perfumería.

Sus frutos son unas legumbres casi cilíndricas, ligeramente curvadas, solitarias y semiduras, que miden entre 4 y 9 cm de largo, son de color marrón negruzco y tienen una dehiscencia tardía. Cada fruto contiene en su interior de 6 a 14 semillas insertas en una pulpa blanquecina; estas semillas son elípticas y de color parduzco pero con cierto brillo.

Acacia farnesiana mutilada en plena floración en julio de 2013

Esta acacia farnesiana estaba en plena floración y fue mutilada en julio de 2013.

Detalle de las cabezuelas y las hojas

Acacia farnesiana. Detalle de las cabezuelas y de las hojas.

Detalle de la corteza de la Acacia Farnesiana

Acacia farnesiana. Detalle de la corteza.

Detalle del fruto y las semillas

Fruto y semillas de la acacia farnesiana.

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