El pino de Alepo o pino carrasco

Pino de Alepo en la barriada Ntra. Sra. de la Oliva (plantado en 1970).

Pino de Alepo en la barriada Ntra. Sra. de la Oliva (plantado en 1970).

Hemos decidido describir este árbol en recuerdo de las víctimas inocentes que mueren y sufren en la ciudad siria de Alepo, tan duramente castigada por la guerra.

El pino de Alepo, también conocido como pino carrasco, es un árbol que está bien representado en Sevilla; concretamente en la barriada Nuestra Señora de la Oliva hay tres magníficos ejemplaresbda de cincuenta años. El nombre científico de este árbol es Pinus halepensis Mill. y pertenece a la familia de las Pináceas. Es una especie originaria del sur de Europa y Asia Menor, particularmente común en las colinas próximas a la costa mediterránea, donde crece hasta cotas algo superiores a los 1000 metros sobre el nivel del mar. De crecimiento rápido, en terrenos favorables este pino suele alcanzar los 20 metros de altura. Sin embargo, es poco longevo, ya que no supera los 300 años de vida. Su copa, que es poco densa, en ejemplares jóvenes es estrecha y cónica, pero a medida que envejece se vuelve columnar e irregular; su tronco, más bien corto, suele ramificar a escasa distancia del suelo, y generalmente se suele retorcer o inclinar; su corteza hasta los 10 años es de color grisáceo, algo brillante y lisa, pero con el tiempo se va agrietando, formando unas placas laminares pequeñas de forma más o menos  rectangular y de color pardo rojizo. Otra característica de esta especie es que aguanta bien el calor y la sequía; quizás sea el pino más resistente a la aridez, ya que es capaz de sobrevivir en suelos pobres y calizos, lo que le convierte en idóneo para proteger la erosión de los suelos; sin embargo, le afectan las heladas persistentes. Su madera es poco apreciada, pero su resina proporciona el aceite de trementina y los griegos la emplean en la elaboración del vino denominado retsina.

Sus hojas, perennes, tienen forma de aguja (acículas); además, son lisas, muy flexibles y de color verde brillante, aunque ligeramente amarillentas; están dirigidas hacia arriba, pero sus ápices no pinchan, y miden entre 5 y 12 cm de longitud por de 0,7 a 1 mm de anchura. Situadas en las extremidades de las ramas, suelen agruparse de dos en dos en un tallo común (braquiblasto).

Sus flores son unisexuales y no tienen ni cáliz ni corola; tanto las femeninas como las masculinas brotan en el mismo árbol. Las flores femeninas están reunidas en estructuras ovoides, de color rosado violáceo, con cierto parecido a piñas en miniatura, y miden de 5 a 8 mm. Los conos que contienen las flores masculinas son alargados y de color amarillo, miden entre 10 y 12 mm de largo y brotan agrupados en los extremos de las ramitas; cuando se abren, dispersan su polen, dando lugar a la denominada lluvia de azufre. La polinización tiene lugar mediante el viento. El pino de Alepo florece entre los meses de marzo y abril.

Sus frutos se desarrollan a través de las flores femeninas y se conocen popularmente como piñas. Estas tienen forma ovadocónica, miden unos 10 cm de largo  por 3 cm de ancho, su ápice es puntiagudo y el escudete es romboidal con el centro grisáceo y romo. Al madurar, en otoño del segundo año, estos frutos se tornan de color marrón y es cuando se abren para soltar los piñones, aunque las piñas suelen permanecer en el árbol varios años, prácticamente hasta que se descomponen.  Las semillas o piñones son de color grisáceo oscuro, miden entre 5 y 7 mm de largo y están provistas de un ala membranosa cuatro veces más larga que ellas, que les facilita la dispersión mediante el viento.

Las flores masculinas.

Las flores masculinas del pino de Alepo.

las piñas del pino de Alepo

Las piñas del pino de Alepo.

Tronco del pino de Alepo

El tronco del pino de Alepo.

 

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