Archive for abril, 2019

abril 30, 2019

Jornada medioambiental en el Jardín Americano con el Colegio Cristóbal Colón

Los alumnos del colegio Cristóbal Colón, en el Jardín Americano.

El último día del mes de abril, Jacinto Martínez acompañó al colegio Cristóbal Colón al Jardín Americano de la Expo`92 para realizar un itinerario botánico por esta joya maltratada. El autobús partió del colegio a las 9:20 h. y, durante el traslado hasta la Isla de la Cartuja, Jacinto aprovechó la megafonía del autobús para explicar a los alumnos la historia y las características de este emblemático y peculiar jardín, cuyo contenido botánico fue único en el mundo.

Como este colegio es un modelo de integración, los alumnos de origen latinoamericano se interesaron por conocer los árboles y las plantas procedentes de sus respectivos países, así que aprendieron lo que fue el Programa Raíces, que supuso el mayor aporte de plantas americanas a la jardinería sevillana; que Colombia fue muy generosa, pues nos envió 135 ejemplares de 58 especies, y que Costa Rica nos donó 108 ejemplares de 22 especies que fueron llevados al vivero de San Jerónimo para su aclimatación.

Durante el recorrido, fuimos viendo lo que queda del jardín de las cactáceas, del umbráculo, del jardín de la esclusa… De vez en cuando, nos parábamos para recolectar semillas y explicarles a los niños la forma de prepararlas y los cuidados que hay que tener al sembrarlas. Como todo en la vida, hubo quienes se tomaron mucho interés y no paraban de preguntar y de querer saber, mientras que otros, lamentablemente, pasaban del tema…

Durante el recorrido, pudimos comprobar la cantidad de plantas que han desaparecido por la falta de cuidados y por  haber sufrido un vandalismo trágico. Una lástima, porque la singularidad de este jardín merece ser recuperada. Hay que destacar que, por lo menos, lo hemos visto limpio.

Los alumnos visitando lo que queda del umbráculo…

 

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abril 15, 2019

El ceibo falcata

Las hojas y las flores del ceibo falcata.

El ceibo falcata es uno de esos árboles exóticos que habría que catalogar como singular en nuestra ciudad. El primer ejemplar de este árbol llegó a Sevilla el 17 de febrero de 1989, facilitado por Argentina para el Programa Raíces de la EXPO`92; tras un periodo de aclimatación en el vivero de San Jerónimo, fue plantado en el Jardín Americano y aguantó lo que pudo tras muchos años de abandono. El ejemplar que hoy describimos se encuentra entre la Plaza de la Concordia y la Plaza de Duque, frente a una consejería de la Junta de Andalucía. Su nombre científico es Erythrina falcata Benth y pertenece a la familia de las Leguminosas-fabáceas. Es originario de América del Sur, concretamente del norte de Argentina, de la provincia de Salta, al sur de Bolivia y del Chaco paraguayo. Es un árbol de crecimiento medio, que en su lugar de procedencia puede superar los 12 metros de altura; el que tenemos en Sevilla, que está plantado en un arriate, es posible que no supere los 8 metros. Su longevidad la podemos situar entre los 100 y los 150 años de vida. Su copa es frondosa e irregular y está formada por ramas que poseen pocas espinas; su tronco es recto y cilíndrico, sostenido por una raíz pivotante; su corteza es gruesa; de color grisáceo y algo agrietada; su madera es blanda y liviana. Por otra parte, es un árbol al que le gusta el sol, aunque también se desarrolla en la semisombra; aguanta bien  la sequía, no es muy exigente con el terreno y crece bien tanto en suelos arcillosos como en arenosos; asimismo, tiene la propiedad de fijar el nitrógeno en el suelo. Lamentablemente, es poco resistente a la contaminación y a los fuertes vientos.

Sus hojas son caducas, alternas y compuestas trifoliadas, con tres folíolos ovales con los bordes lisos, con la particularidad de que el folíolo terminal es ligeramente mayor que los otros dos. De color verde claro tanto por el haz como por el envés, la lámina de cada hoja mide unos 25 cm, y el pecíolo entre 7 y 15 cm.

Sus flores, de un color rojo intenso, tienen forma de media luna o de hoz y miden unos 5 cm de largo. Son hermafroditas y están dispuestas en racimos ascendentes de unos 20 cm de longitud. Su cáliz es campanulado, a veces tubular, y dispone de 9 estambres unidos y uno libre; el gineceo por lo general es falcado (con forma de hoz). Se podría decir que el ceibo falcata es un árbol ornitófilo, ya que en su lugar de origen sus flores son polinizadas por los colibríes. En Sevilla comienza a florecer a partir de los diez años y su floración tiene lugar a principios del mes de abril.

Sus frutos son legumbres, es decir, que sus semillas están protegidas por una vaina lineal y semileñosa, de ápice curvo y de color marrón oscuro, que mide de 10 a 15 cm de longitud y 2,5 cm de ancho. En su interior suele tener entre 3 y 6 semillas de forma arriñonada o elíptica, que miden aproximadamente 1 cm, de color castaño oscuro y con puntos y manchas claras.

Ceibo falcata en la Plaza de la Concordia de Sevilla.

Detalle de la flor.

Las semillas del ceibo falcata.

El tronco del ceibo falcata.

 

 

abril 12, 2019

Visita a Chiclana de la Frontera

Casa de Briones, actual Museo de Chiclana.

Comenzamos nuestra visita a Chiclana de la Frontera en el monumento dedicado al torero Paquiro, y allí el guía nos explicó la rocambolesca historia de este matador de toros que revolucionó el arte de Cúchares. Luego nos dirigimos a la Casa de los Briones, transformada en el Museo de Chiclana, donde pudimos contemplar restos fenicios y las maquetas de la Batalla de Chiclana contra los franceses, donde fueron frenados y no lograron entrar en Cádiz. Seguimos callejeando hasta que llegamos a la Iglesia Mayor de San Juan Bautista, de estilo neoclásico; en su interior estaba el besamanos del Cristo de Medinaceli.

Ya en la Plaza Mayor entramos en la magnífica Plaza de Abastos y después nos llevaron a visitar una bodega, en la que degustamos los maravillosos caldos que allí se producen. Como era la hora de comer, nos dirigimos al restaurante El Farito, y más tarde nos fuimos caminando hasta la playa de La Barrosa.

Regresamos a Sevilla con el sabor peculiar de Chiclana.

Cuadro de la Batalla de La Barrosa, en el Museo de Chiclana.

La Iglesia Mayor de San Juan Bautista de Chiclana.

En la Playa de la Barrosa.

abril 11, 2019

XVIII Pregón con torrijas y vino dulce (Año 2019)

Eduardo Domínguez-Lobato Rubio, nuestro pregonero de 2019.

Como disfrutamos tanto con nuestras tradiciones, no quisimos dejar pasar este año sin organizar nuestro Pregón de Semana Santa. Nuestro amigo Joaquín Sánchez-Apellániz, de la Asociación Ciudadanos por el Medio Ambiente, fue quien hizo las gestiones para que Eduardo Domínguez-Lobato Rubio fuese nuestro pregonero.

Eduardo es natural de Sanlúcar de Barrameda, tan vinculada a Sevilla por esa gran avenida de agua que es el Guadalquivir. Es licenciado en Derecho y Ciencias Económicas por las Universidades Complutense y Autónoma de Madrid. Su trayectoria como pregonero es más que brillante: ha sido pregonero de Ntra. Sra. de la Caridad y de las Fiestas de la Exaltación del Río Guadalquivir de Sanlúcar de Barrameda; asimismo, también lo ha sido de Ntra. Sra. de las Montañas en Villamartín y de San Antonio de la Florida en Madrid.

Nosotros habíamos transformado nuestra sede social en una capilla sencilla y mística para que la erudita prosa poética de nuestro pregonero calara en el alma de los asistentes. Tras la presentación, Eduardo comenzó alabando a Sevilla con palabras de Cervantes, en ese castellano antiguo que también nos suena a los andaluces; luego, teniendo siempre como espejo las aguas del Guadalquivir, fue desentrañando el sentimiento de los sevillanos a las distintas advocaciones y hermandades de nuestra peculiar ciudad, para finalizar con los versos siguientes:

“Que la Semana Santa de Sevilla…
ya la conocéis, la disfrutáis,
la lloráis, la rezáis, la recordáis…
y si no…que si no… y desde hoy…
aquí siempre me tenéis…

Para llenarla de canciones,
y saetas, y de amores,
que es la flor,
seda, libro,
estampa y cancionero,
con su patio y limonero…
que es …Sevilla”.

Al concluir los cálidos aplausos de los numerosos asistentes, los miembros de la Asociación le hicieron entrega de una placa conmemorativa del acto y le impusieron un pin de socio honorífico de nuestra entidad. Asimismo, Jacinto Martínez le hizo entrega de una página de ABC en la que se había publicado un artículo de su padre sobre el Baluarte de San Salvador, situado cerca de Bajo de Guía. Finalmente, saboreamos las deliciosas torrijas elaboradas por nuestras socias y el vino Moscatel de Chipiona.

Numerosos asistentes acudieron al Pregón de nuestra asociación.

Jacinto Martínez le entrega al pregonero un artículo de su padre publicado en ABC.

El pregonero posa con varios de los asistentes al acto.

 

 

 

 

 

 

abril 6, 2019

Visita a San Fernando (Cádiz)

Llegada al Panteón de los Marinos Ilustres.

A pesar del cielo encapotado, cincuenta y dos socios fuimos a la bonita ciudad de San Fernando en la bahía de Cádiz, antiguamente conocida como Villa de la Real Isla de León, para ver sus monumentos, conocer su historia y degustar su gastronomía.

Comenzamos nuestro recorrido visitando el Panteón de Marinos Ilustres, donde el erudito guía Sergio Torrecilla, con su peculiar simpatía gaditana, nos explicó la historia y entresijos de este retazo de la Historia de España. Este monumental edificio fue construido con piedra ostionera de la Sierra de San Cristóbal, es de estilo neoclásico y alberga los restos de aquellos marinos que demostraron un alto concepto del Honor o que murieron en el cumplimiento de su Deber. Allí están sus tumbas, mausoleos y lápidas recordatorias, bajo esa enorme lámpara votiva que cuelga de la cúpula del crucero, para gloria de nuestra Patria.

De allí nos fuimos hasta la Calle Real y entramos en la Iglesia Mayor de San Pedro y San Pablo, donde nació la democracia en nuestro país, pues el día 24 de septiembre de 1810 juraron allí los diputados de las primeras Cortes Constituyentes de España. En el interior del templo, le rezamos al Nazareno, al que el pueblo de San Fernando le tiene gran devoción.

Seguimos caminando por la Calle Real, y de vez en cuando nos parábamos para saborear las exquisitas tapas de sus bares. También vimos por fuera el Ayuntamiento, que estaba en obras, y las distintas iglesias, monumentos y parques que nos cogían de camino hasta el Bodegón Andalucía, donde comimos opíparamente por el módico precio de 10 € y atendidos amablemente por Lola.

El próximo viernes, a Chiclana.

Fachada interior del Panteón de Marinos Ilustres en San Fernando (Cádiz).

Por la Calle Real.

En el Bodegón Andalucía.