Archive for ‘Árboles de Oceanía’

febrero 28, 2017

La mimosa

La mimosa en la Intercomunidad Parque Porvenir.

La mimosa en la Intercomunidad Parque Porvenir.

La mimosa es un árbol ornamental que no termina de adaptarse bien al clima de Sevilla; el único ejemplar que conocemos se encuentra en la zona ajardinada de la Intercomunidad Parque Porvenir. El nombre científico de la mimosa es Acacia dealbata Link y pertenece a la familia de las Fabáceas (subfamilia de las mimosas). Esta especie es originaria del sudeste de Australia, concretamente del estado de Nueva Gales del Sur y de la isla de Tasmania, donde suele crecer entre las cotas de 250 m y 900 m de altitud. Es un árbol de crecimiento rápido, aunque tiene el inconveniente de ser poco longevo, ya que no suele superar los 30 años de vida; por otra parte, en terrenos favorables, o sea, húmedos y arenosos, es frecuente que alcance los 12 metros de altura. Su copa está formada por ramificaciones abiertas y angulosas que le dan una apariencia de cono irregular; con una poda de formación adecuada, se consigue una silueta redonda que realza su floración. Su tronco es robusto y casi recto; su corteza es de color grisáceo y bastante lisa, aunque con los años se suele agrietar levemente; sus raíces son superficiales, por lo que a veces el árbol necesita un tutor para mantenerse erguido. Por otra parte, se resiente al ser trasplantado, le sientan fatal los suelos alcalinos y los encharcamientos y, sobre todo, se convierte en una especie invasora si el ambiente le es propicio. Este árbol prefiere los lugares soleados, tolera la sequía y se adapta bien a los suelos degradados.

Sus hojas son perennes, alternas y miden unos 12 cm de longitud por 5 cm de ancho y disponen de un pecíolo anguloso de unos 2 cm de largo; también son bipinnadas y tienen de 10 a 12 pinnas a cada lado del eje central, en cada una de las cuales van insertados unos 25 pares de folíolos lineares; estos folíolos, que durante el día permanecen abiertos para plegarse por la noche, miden unos 3 mm de largo por 2 mm de ancho y son de un color verde azulado.

Sus flores son muy fragantes y están agrupadas en inflorescencias globulosas denominadas glomérulos, dispuestas en racimos ramificados que están situados en los extremos de las ramitas. Las diminutas flores se reúnen en capítulos globosos de unos 6 mm de diámetro, y cada uno de estos capítulos está formado por unas veinticinco flores pedunculadas, de un atractivo color amarillo claro. El cáliz es campaniforme y mide tan solo unos 0,5 mm; la corola, también campaniforme, mide 1,6 mm; los numerosos estambres, que sobresalen de las corolas, la dan forma esférica al glomérulo. En Sevilla la mimosa florece a mediados del mes de febrero.

Sus frutos son vainas planas de color marrón, poco curvadas y con los márgenes engordados, que miden unos 7 cm de largo por 1 cm de ancho; además, suelen estar ligeramente contraídas entre semilla y semilla (cada vaina contienen entre cuatro y siete). Estas semillas son de color negro, tienen forma de riñón y miden unos 5 mm de largo.

Detalles de las flores y las hojas de la mimosa.

Detalle de las flores y las hojas de la mimosa.

Detalles de los frutos de la mimosa.

Detalle de los frutos de la mimosa.

Detalles del tronco y la corteza de la mimosa.

Detalle del tronco y la corteza de la mimosa.

 

agosto 10, 2015

La grevillea

Las grevilleas del bulevar Poeta Manuel Benítez Carrasco.

Las grevilleas del bulevar Poeta Manuel Benítez Carrasco.

La grevillea o roble australiano es un árbol ornamental con escasa presencia en Sevilla. Sin embargo, podemos contemplar ejemplares de gran porte tanto al final de la calle Cardenal Bueno Monreal (en la esquina con la avda. de la Borbolla) como en la barriada Ntra. Sra. de la Oliva (frente al bloque 65, o bien en el bulevar Poeta Manuel Benítez Carrasco), y también en el jardín de la Casa Rosa. El nombre científico de este exótico árbol es Grevillea robusta A. Cunn. ex R. Br. y pertenece a la familia de las Proteáceas. Es originario de Australia, concretamente de la zona costera boscosa del sur de la provincia de Queensland, entre los 27º y 30º de latitud sur, en una franja de unos 160 Km hacia el interior. La grevillea es un árbol de crecimiento rápido que en nuestra ciudad suele superar los 20 metros de altura, aunque en su lugar de origen sobrepasa los 35 metros. Su copa suele ser cónica cuando es joven, y con los años la parte superior se redondea de forma irregular; su tronco es recto y recio y está bien formado para sustentar las ramas que de él se yerguen, normalmente a poca distancia del suelo; su corteza es de un color grisáceo oscuro y presenta fisuras y surcos verticales. Suele tolerar la mayoría de los suelos, aunque para que florezca requiere un lugar soleado; por otro lado, resiste bien tanto la sequía como las heladas cortas (en la fase adulta puede soportar hasta -8 ºC). Su madera es de buena calidad, tiene un bonito veteado y se emplea en ebanistería.

Sus hojas son perennes, aunque si hace frío el árbol las pierde; además son alternas y compuestas, suelen medir entre 15 y 30 cm de largo y de 9 a 14 cm de ancho, y por lo general disponen de 11 a 21 pares de folíolos insertos sobre un raquis acanalado; estos folíolos o pinnas están lobulados y tienen cierta semejanza con las lenguas de fuego; con respecto a su color, son de color verde oscuro, con cierto brillo, por el haz, y de color verde pálido con tonalidades plateadas por el envés.

Sus flores son muy llamativas, tanto por su forma como por su color amarillento anaranjado; brotan agrupadas densamente en espigas horizontales de unos 15 cm de largo, situadas en los extremos de las ramas laterales del año anterior; una peculiaridad de estas flores es que son apétalas, están provistas de un cáliz corto con cuatro lóbulos curvados, poseen cuatro estambres con las anteras sésiles dentro de un limbo y un estilo largo y torcido. Otra característica es que son muy melíferas, es decir, que son una fuente de néctar para las abejas. La grevillea florece por primera vez pasado los 6 años de vida (en Sevilla, en la primera quincena del mes de mayo).

Sus frutos son unas cápsulas aplanadas con una punta curvada (un tipo de frutos que se denominan folículos) que miden algo menos de 2 cm y son de color marrón oscuro, casi negruzco; además, son dehiscentes, es decir, que al madurar se abren espontáneamente para dejar libres una o dos semillas. Dichas semillas están rodeadas por un ala y suelen medir un centímetro de largo por medio de ancho.

Detalle de la floración de la grevillea.

Detalle de la floración de la grevillea.

Detalle de las hojas de la grevillea.

Detalle de las hojas de la grevillea.

Detalle del tronco y corteza de la grevillea.

Detalle del tronco y corteza de la grevillea.

Detalles del fruto y semilla de la grevillea.

Detalle del fruto y la semilla de la grevillea.

febrero 10, 2015

La casuarina

El 25 de febrero de 1997, plantamos una casuarina en el patio del recreo del colegio Manuel Canela.

El 25 de febrero de 1997, plantamos una casuarina en el patio de recreo del colegio Manuel Canela.

La casuarina es un árbol exótico que se ha naturalizado muy bien al clima sevillano. Es posible que el primer ejemplar introducido en nuestra ciudad se plantara en los Jardines del Cristina, tras la remodelación llevada a cabo para adaptarlos a la Exposición Iberoamericana de 1929; a pesar de que no es un árbol ornamental (ya que no posee una floración atractiva), en nuestra ciudad está bien distribuido, tanto en sus viarios como en sus parques y jardines. La denominación del género casuarina la toma por el parecido de sus ramitas con el plumaje del casuario, un ave de Nueva Guinea y Australia parecida al avestruz. El nombre científico de nuestro árbol es Casuarina equisetifolia (L.) ex J. R. Forst & G. Forst  y pertenece a la familia de las Casuarináceas. Posiblemente sea originario de las islas Andamán (India), desde donde se ha extendido hasta las islas de Borneo y Sumatra (Indonesia) y la zona subtropical costera del norte de Australia. Este árbol es de crecimiento rápido; suele superar los 20 metros de altura y su longevidad llega a los cien años. En sus primeros años, su copa es de aspecto cónico, pero con los años tiende a aplanarse de forma irregular; su tronco es recto y cilíndrico, y cuando envejece se forman contrafuertes en su base; su corteza, cuando es joven es lisa y de color grisáceo, pero cuando llega a la madurez se vuelve áspera, resquebrajada, gruesa y se torna de un color pardo casi negruzco. Se suele plantar para contener la erosión; además, tolera muy bien la salinidad y sus raíces son pivotantes, por lo que no levantan el acerado.

Sus hojas son de color verde grisáceo y se han reducido a pequeñas escamas de tan solo 1,5 mm de longitud que están dispuestas de modo verticilado en número de 6 a 8 en torno a las articulaciones o nudos de las ramitas o tallos alargados;  estas ramitas se suelen confundir a simple vista con las acículas de los pinos, sin embargo, si las observamos detenidamente comprobaremos que son articulaciones y están acanaladas en sentido longitudinal.

Sus flores son unisexuales y por lo general monoicas, o sea, que las masculinas y las femeninas están separadas y presentes en el mismo árbol; ambas son de reducido tamaño y poco vistosas. Las masculinas se concentran en anillos entre escamas grisáceas y están reunidas en delgadas espigas terminales de 1 a 4 cm de longitud; cada flor dispone de un estambre de color marrón de algo menos de 3 mm de largo y dos escamas de sépalos de tamaño diminuto. Las flores femeninas se disponen en pequeñas cabezuelas inferiores a 3 mm de diámetro y disponen de un pedúnculo corto; cada flor tiene un pistilo de unos 5 mm de largo, que incluye un ovario, un estilo muy corto y dos estigmas de color rojizo. La polinización se efectúa por el viento y, una vez fecundadas, las brácteas que acompañan a las flores se cierran en forma de glomérulos de casi 1 cm de diámetro. La floración tiene lugar entre los meses de abril y junio.

Sus frutos son múltiples y forman una falsa piña dura y leñosa de entre 13 y 16 mm de diámetro, que por lo general es más larga que ancha, similar a un cono; cada uno de estos “conos” lo forman entre 70 a 85 frutos de agudas puntas. Al madurar, las dos bractéolas que forman los frutos se abren para liberar una sola semilla alada de unos 5 mm de longitud, de color  amarillento oscuro.

Frutos y ramas de la casuarina

Frutos y ramas de la casuarina.

Ramitas con las diminutas hojas de la casuarina

Ramitas con las diminutas hojas de la casuarina.

Corteza de la casuarina.

Corteza de la casuarina.

Semillas de la casuarina

Semillas de la casuarina.

julio 7, 2014

El árbol de las lianas

En los Jardines de Murillo de Sevilla hay cinco magníficos ejemplares de árbol de las lianas.

En los Jardines de Murillo de Sevilla hay cinco magníficos ejemplares de árbol de las lianas.

El árbol de las lianas se caracteriza por su porte gigantesco y a la vez es un árbol ornamental. En Sevilla fue introducido a principios del siglo XX, y a pesar de las diferencias climáticas existentes entre su lugar de origen y nuestra ciudad, se ha naturalizado muy bien; tanto es así, que está muy bien representado en la capital de Andalucía, donde existen magníficos ejemplares en los Jardines de Murillo, en la Plaza del Cristo de Burgos y en la Glorieta de Goya del Parque de María Luisa. El nombre científico de este árbol es Ficus macrophylla Desf. ex Pers. y pertenece a la familia de las Moráceas. Es originario de Australia, concretamente de la isla de Lord Howe, donde crece en las zonas bajas a lo largo de la costa, pero también lo podemos encontrar en las regiones tropicales costeras de la provincia de Queensland y en el norte de Nueva Gales del Sur. Su crecimiento en sus primeros años es rápido, mas luego se ralentiza. Con respecto a la altura que alcanza, en Sevilla algunos ejemplares han superado los 20 metros, pero en las zonas originarias suelen superar los 40 metros. Su copa, formada por ramificaciones abiertas, es extendida y frondosa; su tronco es recto, robusto y con marcados contrafuertes, y al envejecer le brotan raíces tabulares de las ramas hasta llegar al suelo, donde arraigan con el fin de apuntalar y anclar el enorme peso de su copa; su corteza es lisa y de color grisáceo. Su sistema radicular se desarrolla por una zona amplia alrededor del tronco con el fin de conseguir agua. En general, el árbol de las lianas tolera bien todos los suelos, sufre con las sequías prolongadas y admite la proximidad del mar.

Sus hojas, perennes, están distribuidas en disposición alterna, tienen forma ovada-elíptica, miden unos 20 cm de longitud y disponen de un largo pecíolo; además, son de consistencia coriácea, simples, enteras y con los márgenes lisos. Tienen un color verde oscuro y brillante por el haz y un color herrumbre pero mate por el envés.

Sus flores son unisexuales y, al florecer las de ambos sexos en el mismo árbol, se dice que el árbol de las lianas es una especie monoica. Tanto las femeninas como las masculinas se encuentran agrupadas en un receptáculo carnoso y periforme denominado sicono, que mide aproximadamente 2 cm de diámetro, y brotan generalmente en pares de las axilas que se forman entre las hojas y el tallo. Las flores están dispuestas  de tal manera que las masculinas se encuentran en la parte superior de dicho sicono y las femeninas en la base del mismo. Estas flores tienen un perianto (parte no reproductiva de la flor) de una sola envuelta, con las flores masculinas con 2-3 estambres y las femeninas con un pequeño pistilo tricarpelar soldado. Para que las flores fructifiquen, es necesaria la presencia del insecto polinizador.

Sus frutos son realmente unas diminutas nuececillas (lo que comúnmente se conoce como huesecillos de los higos) que están en el interior de los siconos. Estos minúsculos aquenios contienen una sola semilla.

Este colosal árbol de las lianas está plantado en el centro de la glorieta dedicada a Goya en el Parque de María Luisa.

Este colosal árbol de las lianas está plantado en el centro de la glorieta dedicada a Goya en el Parque de María Luisa.

Detalle de las hojas del árbol de las lianas.

Detalle de las hojas del árbol de las lianas.

Detalle de los siconos en las ramas.

Detalle de los siconos en las ramas.

Los siconos (higos) en el suelo.

Los siconos (higos) en el suelo.

 

agosto 1, 2012

El brachichito rojo

Brachichito rojo en los Jardines del Valle.

Los primeros brachichitos rojos que llegaron a Sevilla fueron plantados allá por el año 1985 en los Jardines del Valle. Más tarde se plantó un ejemplar junto al monumento dedicado al vendedor de prensa que está situado en la calle Torneo esquina  con Alvaro de Bazán. El nombre científico de este ornamental árbol es Brachychiton acerifolius A. Cunn. ex F.J. Muell. y pertenece a la familia de las Esterculiáceas. Es originario de la franja oriental de Australia, que abarca desde las regiones subtropicales de Queensland hasta el río Shoalhaven en la parte central de Nueva Gales del Sur; actualmente, la mayor concentración se encuentra en la comarca más seca de la cordillera de Illiwara. Este árbol es de crecimiento relativamente rápido y también lo podríamos calificar como longevo, ya que supera con creces los 150 años de vida; algunos de los ejemplares de los Jardines del Valle sobrepasan los 14 m de altura, pero en su hábitat natural suelen superar los 25 m. El brachichito rojo tiene un porte de aspecto respetable con su copa de estructura piramidal formada por robustas ramas verdosas; el tronco es recto y redondeado y la corteza, de color grisáceo con suaves tonalidades verdosas, es casi lisa, solamente señalada con pequeñas fisuras longitudinales. Podríamos decir que es medianamente rústico, ya que aguanta bien las heladas esporádicas y los períodos cortos de sequía. 

Sus hojas se podrían calificar como semicaducas, porque se caen poco antes de dar comienzo la floración. Con respecto a su disposición en los tallos son alternas y simples, de gran tamaño (unos 30 cm de longitud, pero hay que tener en cuenta que tienen un largo pecíolo). La textura de estas hojas es suave, aunque ligeramente coriácea, y su color es verde brillante;  por otro lado, presentan distintas formas (lo que se llama dimorfismo foliar): en los ejemplares jóvenes suelen ser palmeadas y tienen de 3 a 7 lóbulos profundos, pero al envejecer el árbol aumentan las hojas enteras que tienen forma ovada o romboidal.

Sus flores son apétalas (es decir, que carecen de pétalos); sin embargo, disponen de un cáliz muy vistoso de forma acampanada, compuesto por 5 sépalos parcialmente soldados de color rojo coral que hacen las veces de la corola; este cáliz mide algo más de 1 cm de diámetro y en el centro dispone de una columna de estambres, con unos 10 elementos unidos al pistilo. Las flores, que aparecen normalmente cuando el árbol está casi sin follaje, suelen brotar en Sevilla a mediados del mes de junio y duran hasta finales de julio; normalmente el brachichito rojo no suele florecer hasta los 8 años después de su plantación. Su espectacular inflorescencia es en  racimo. 

Sus frutos son unas cápsulas leñosas de unos 10 cm de longitud, dehiscentes y provistas de unos largos pedúnculos, que tardan 10 meses en madurar y se tornan de color negruzco. Este tipo de fruto se denomina folículo y en su interior contiene una especie de panal que cobija de 12 a 16 semillas de color amarillento, semejantes a los granos de maíz y rodeadas de unos pelillos que al tocarlos irritan la piel.

Brachichito rojo plantado junto al monumento dedicado al vendedor de prensa de la calle Torneo.

Flores del brachichito rojo.

Frutos del brachichito rojo.

Semillas del brachichito rojo.

Tronco y corteza del brachichito rojo.

junio 26, 2012

El brachichito rosa

Uno de los brachichitos rosas de la barriada Ntra. Sra. de la Oliva en plena floración

En Sevilla tenemos el privilegio de disfrutar de numerosos árboles exóticos cuyas espectaculares floraciones añaden colorido y belleza a sus parques y avenidas. Uno de estos árboles ornamentales es sin duda el brachichito rosa, que se ha adaptado perfectamente a nuestro clima y latitud, aunque todavía sea escasa su presencia en nuestra ciudad. En la barriada Ntra. Sra. de la Oliva tenemos cinco ejemplares que están situados en los lugares siguientes: uno se encuentra frente al bloque 49 y lo plantamos el 27 de diciembre de 1991, con la colaboración de los vecinos Juan Tejera Hernández, Paco Rodríguez y Trifón Domínguez, y los otros cuatro los plantamos el día 20 de noviembre de 1994 frente a los bloques 129 y 130, ayudados por los chavales Raúl, Sara y Laura (lo más probable es que les traiga gratos recuerdos el ver este árbol en el blog).

El nombre científico del brachichito rosa es Brachychiton discolor F. J. Muell. ypertenece a la familia de las Esterculiáceas. Es originario de la zona tropical de la costa oriental de Australia, en la franja comprendida entre los paralelos 26º y 33º que corresponde al sur del estado de Queensland y a la parte septentrional de Nueva Gales del Sur. Con relación a su crecimiento, se podría decir que es un árbol que se desarrolla con rapidez y que en condiciones óptimas puede incluso superar los 18 m de altura. Su copa es frondosa y algo piramidal y está formada por robustas ramas que disponen de contrafuerte en la base; su tronco es recto, cilíndrico y a veces se ensancha a poca distancia del suelo; su corteza, de color verdoso cuando joven, es prácticamente lisa, con esporádicas cicatrices horizontales.

Sus hojas, caducas durante un breve periodo de tiempo, son alternas, simples y palmatifidas con de 3 a 7 lóbulos angulosos; tienen vellosidades o tomentos blanquecinos por el envés y unas nervaduras que son visibles por ambos lados de la hoja; su limbo llega a superar los 28 cm de largo y los 22 cm de ancho y su pecíolo mide unos 15 cm de longitud.

Sus flores carecen de pétalos y suelen aparecer a mediados del mes de junio, poco antes de que broten las hojas. Estas flores están dispuestas en racimos terminales y su cáliz, formado por cinco sépalos soldados, es de forma acampanada, de textura aterciopelada y tomentosa, de color rosado o rojo pálido, mide unos 5 cm de longitud y carece de pedúnculo, por lo que se desprende con facilidad formando una alfombra rosada.

Sus frutos son unas cápsulas leñosas y tomentosas que se denominan folículos y que se asemejan a una embarcación vikinga; miden unos 12 cm de largo, son de color pajizo oscuro o herrumbroso y al madurar se abren. Cada fruto contiene en su interior unas 30 semillas de unos 9 mm de largo que están protegidas por pelillos rígidos y espinosos de color amarillento.

Las flores del brachichito rosa

Las hojas del brachichito rosa

Detalles del tronco y las ramas del brachichito rosa

Fruto del brachichito rosa

Alfombra de flores a los pies de un brachichito rosa

El día 21 de mayo de 2012 plantamos un brachichito rosa en el colegio Manuel Canela.

marzo 21, 2012

La araucaria de Norfolk

La araucaria de Norfolk de los jardines de los Reales Alcázares de Sevilla,vista desde la Plaza del Triunfo.

Las araucarias de Norfolk, tanto por su porte como por su belleza, son fáciles de identificar como se podrá comprobar más adelante. En Sevilla, estas araucarias están bien representadas en el parque de María Luisa, en las zonas ajardinadas de las urbanizaciones, en la avenida de Manuel Siurot y en los barrios del Porvenir y Heliópolis. Actualmente el nombre científico de la araucaria de Norfolk es Araucaria heterophylla (Salisb.) Franco, pero anteriormente los botánicos la clasificaban como Araucaria excelsa Lamb. Esta especie pertenece a la familia de las Araucarias, nombre que proviene de la región chilena de Arauco, lugar donde se descubrieron los primeros ejemplares, aunque en realidad es originaria de la pequeña isla de Norfolk, situada en el océano Pacífico, al este de Australia y al norte de Nueva Zelanda.

Con respecto a su crecimiento, lo podemos calificar de lento, ya que alcanza unos 6 metros en sus primeros 25 años; sin embargo, a partir de entonces, este desarrollo se acelera, y en su medio natural la araucaria llega a sobrepasar los 60 metros de altura. Con relación a su porte podemos decir que es un árbol abierto, simétrico y piramidal; su tronco es recto, alto y robusto; su corteza es bastante lisa, de color grisáceo, aunque algo escamosa y con las huellas o cicatrices circulares del desprendimiento de las ramas viejas; destacan las simétricas y verticiladas ramificaciones que se bifurcan de forma regular y casi horizontalmente en cada piso. Como resiste la proximidad del mar, hay numerosos y bellísimos ejemplares en los pueblos costeros de Sanlúcar de Barrameda, Chipiona y Rota, en la provincia de Cádiz.

Sus hojas, perennes y coriáceas, se presentan bajo dos formas distintas: en las ramificaciones nuevas son de color verde claro, miden 1,3 cm de longitud y no son puntiagudas; sin embargo, cuando son adultas, estas hojas se imbrican como las escamas de los peces y toman una forma ovado-triangular, acortándose hasta unos 6 mm de longitud y dilatándose hasta llegar a los 5 mm de anchura, con el ápice rígido y curvado. Cada hoja suele permanecer en el árbol más de una década.

En Sevilla, sus flores brotan en verano y, como se trata de una especie por lo general dioica, cada pie o árbol produce o bien flores masculinas o bien flores femeninas. Las flores masculinas son apétalas y disponen de numerosos estambres de color amarillento que están insertos sobre un eje para formar una inflorescencia racimosa de unos 4 cm de largo en forma de amento. Por otro lado, las flores femeninas son de color verdoso y también son apétalas, pero como se trata de una conífera, presentan los óvulos al descubierto, es decir, no en el interior del ovario.

Sus frutos son unos estróbilos (conos o piñas) casi redondos pero algo más anchos por la base, de unos 12 cm de largo y compuestos por numerosas escamas entrecruzadas, cada una de las cuales finaliza en una especie de punta triangular curvada hacia atrás. Cuando el cono alcanza la madurez, se deshacen las escamas y las semillas aladas que estas contienen se esparcen con el viento.

El día 4 de noviembre de 2010 plantamos con los alumnos del colegio Zurbarán una araucaria de Norfolk en la zona ajardinada que hay frente al bloque 130 de la barriada Nuestra Señora de la Oliva. Este ejemplar lo donó nuestra vecina Dolores del Oso.

Araucaria en la avda. Manuel Siurot de Sevilla.

Detalle de la copa de la araucaria de Norfolk.

noviembre 16, 2009

La acacia lofanta

Este árbol se ha adaptado muy bien a Sevilla y soporta muy bien la sequía. Su nombre científico es Albizia lophantha (Willd.) Benth. (sinónimo actual: Paraserianthes lophantha) y pertenece a la familia de las Leguminosas. Es originario de Australia. De crecimiento rápido, llega a alcanzar los 7 metros de altura. Su copa es piramidal cuando joven y con los años tiende a ser globosa. Su tronco es recto y la corteza lisa y de color marrón.

Sus hojas, de color verde amarillento, son perennes, alternas, compuestas bipinnadas, de 10 a 20 cm de largo, con de 7 a 12 pares de pinnas, y cada pinna dispone de 20 a 35 pares de folíolos oblongos e inclinados. El pecíolo mide entre 4 y 8 cm de largo.

Sus flores, de color amarillento blanquecino, están agrupadas en racimos espiciformes (es decir, con forma de espiga) densos y cilíndricos, de 5 a 8 cm de largo. El cáliz es tubuloso, con 5 lóbulos, y mide unos 2 mm. La corola, de menos de un centímetro, la forman 5 pétalos unidos. Cada flor dispone de numerosos estambres. En Sevilla este árbol florece durante los meses de diciembre y enero.

El fruto es una legumbre aplanada de color castaño claro, que mide de 5 a 10 cm de longitud y 1,5 cm de ancho, y que se abre en dos valvas. En su interior contiene semillas biconvexas de color negruzco, de entre 6 y 8 mm de largo, que mantienen durante varios años la capacidad de germinar.

El día 8 de diciembre de 2007 (día de la Purísima) plantamos un ejemplar en el jardín lateral del bloque 101 de la Bda. Ntra. Sra. de la Oliva. En nuestro vivero tenemos una acacia lofanta cargada de frutos con semillas que facilitaremos a todas las personas que nos las soliciten.

La acacia lofanta (Albizia lophantha (Willd.) Benth.)

La floración de nuestra acacia lofanta:

noviembre 15, 2009

El brachichito de Bidwill

Este árbol es escaso en Sevilla, su nombre científico es Brachychiton bidwillii Hook y pertenece a la familia de la Esterculiáceas. Es originario de Australia, concretamente del sureste de la provincia de Queensland. De crecimiento mediano, no suele superar los 5 metros de altura. Su tronco es recto, redondo y algo hinchado por la base, y la corteza, de color verde oscuro, presenta unas cicatrices horizontales que son las huellas de las hojas y ramas caídas. Su copa es poco espesa y está formada por ramas casi horizontales, apoyadas en una especie de reborde a modo de contrafuerte. Se desarrolla bien en espacios libres y soleados, tolera la sequía y resiste las heladas hasta -6ºC de temperatura.

Sus hojas, que caen poco antes de la floración, son simples, alternas, coriáceas, con el borde palmeado formado por cinco lóbulos profundos e irregulares con los salientes muy acuminados; son de gran tamaño (entre 20 y 28 cm) y disponen de un largo pecíolo de 15 a 25 cm de largo. De color verde púrpura (aunque cuando jóvenes son amarronadas), tienen ambas caras cubiertas de vello.

Sus flores, de color rosa rojizo y con el cáliz tubular-acampanado, miden de 3 a 4 cm de diámetro, son casi sésiles y salen agrupadas sobre el mismo tronco o en las axilas de las hojas que empiezan a brotar. La floración tiene lugar en los meses de julio y agosto.

Sus frutos son unos folículos (es decir, unos frutos sencillos y secos que se abren sólo por un lado) muy acuminados (esto es, que gradualmente terminan en punta), de 10 a 15 cm de longitud y de color marrón amarillento por el exterior. En su interior contienen de 30 a 40 semillas en unas celdillas cubiertas de vellosidades y envueltas en una cascarilla de color amarillento.

El día 15 de octubre de 2008, día de Santa Teresa, plantamos un ejemplar en los jardines de la Parroquia de San Sebastián del barrio del Porvenir de Sevilla, en un acto de hermanamiento entre los jardines de la Oliva y dicha parroquia.

El brachichito de Bidwill (Brachychiton bidwillii Hook).

Imagen de la plantación en la Parroquia de San Sebastián.