Archive for ‘Jardines del Cristina’

julio 30, 2017

El brachichito

Las flores del brachichito.

Posiblemente, los ejemplares de brachichito más antiguos de Sevilla se encuentren en los Jardines de Cristina. Por otra parte, en los años sesenta del pasado siglo, se consideraba que eran los más apropiados para el viario urbano; por tal motivo, hay multitud de avenidas y barrios plantados de brachichitos en nuestra ciudad; en nuestra barriada Ntra. Sra. de la Oliva hay ejemplares que tienen cincuenta años de existencia. El nombre científico de este árbol es Brachychiton populneus (Schott &Endl.) R. Br. y pertenece a la familia de las Esterculiáceas. Es originario de Australia, en concreto de los estados del sureste: Victoria, Nueva Gales del Sur y la parte meridional de Queensland, donde se distribuye desde las zonas costeras hasta las zonas semiáridas del interior. Su crecimiento se puede considerar como algo intermedio entre moderado y rápido; puede llegar a alcanzar los 20 m de altura en condiciones óptimas de terreno y luminosidad; también se puede considerar como un árbol longevo, ya que llega a superar con creces los 100 años de vida. Su copa suele ser piramidal en los primeros años de vida; con el tiempo, sus ramas se robustecen y crecen con tendencia deforme y, si a esto añadimos que las ramitas nuevas cuelgan péndulas, todo esto hace que su porte se vuelva irregular. Su tronco es generalmente recto y cilíndrico, y a veces se ensancha por la base, lo que le permite almacenar agua en tiempos de sequía. Su corteza, cuando joven, es de color verdoso y de textura lisa, pero con los años se ennegrece y se agrieta de forma que le aparecen pequeñas fisuras longitudinales, dándose el caso de que son difíciles de descortezar. Otra de las características de este árbol es que se adapta casi siempre a la mayoría de los terrenos; por otra parte, resiste bien tanto el calor como la sequía; sin embargo, es sensible a las heladas prolongadas y a los suelos encharcados y, sobre todo, a las podas mutiladoras.

Sus hojas, que miden entre 6 y 12 cm de longitud y disponen de un largo pecíolo de unos 5 cm, son de color verde brillante por el haz y algo más pálido por el envés; además, son perennes, alternas y enteras, pero con distintas formas dentro del mismo árbol: unas son lanceoladas y otras lobuladas (con tres o cinco lóbulos), pero ambas formas tienen los ápices muy pronunciados.

Sus flores, unisexuales, miden algo más de un centímetro de diámetro y suelen brotar de las axilas de las hojas en densas panículas ramificadas; estas flores tienen forma de campana pero no disponen de pétalos: lo que contemplamos es en realidad el cáliz de la flor, que suele ser de color crema o verde pálido por el exterior y amarillento con puntos de color rojizo en cantidades variables por el interior. Las masculinas disponen de unos 20 estambres y las femeninas de un ovario pubescente. En Sevilla, el brachichito florece durante el mes de mayo.

Sus frutos son unas cápsulas leñosas del tipo folículo de unos 7 cm de largo, con la forma de una barca ancha parecida a una góndola; al madurar en otoño, toman un color negruzco y se abren longitudinalmente; cuelgan de un largo pedúnculo durante varios meses. En su interior, cada fruto contiene unas 15 semillas, que están dispuestas en celdillas formando hileras de gajos. Las semillas tienen forma ovoide, miden de 6 a 8 mm de largo, son de color amarillento y están recubiertas de unos pelillos irritantes al tacto.

Brachychiton populneus.

Las hojas y los frutos del brachichito.

Detalle del tronco del brachichito.

mayo 9, 2016

Árboles singulares de Sevilla: los Jardines de Cristina

Monumento a Castelar en los Jardines de Cristina.

Monumento a Castelar en los Jardines de Cristina.

Los Jardines de Cristina están situados entre la histórica Puerta de Jerez y el río Guadalquivir. Fueron inaugurados el día 24 de julio de 1830 por la reina María Cristina de las dos Sicilias, acompañada del Asistente de Sevilla, José Manuel de Arjona, con la denominación de Salón de Cristina. Lamentablemente, con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929, estos jardines fueron  mutilados para construir el Hotel Cristina. Dentro de su contenido botánico, sobresalen los plátanos de sombra más antiguos de la ciudad, entre ellos el denominado “El Abuelo”, que está situado en la glorieta dedicada al poeta de la Generación del 27, Manuel Altolaguirre.

Estos son los árboles de los Jardines de Cristina que reúnen los criterios expresados en el preámbulo de los árboles singulares de Sevilla.

LA CASUARINA

Nombre local: Casuarina

Nombre científico: Casuarina equisetifolia (L.) ex J. R. Forst & G. Forst  

Familia: Casuarináceas

Origen: Posiblemente sea originaria de las islas Andamán (India), desde donde se ha extendido hasta las islas de Borneo y Sumatra (Indonesia) y la zona subtropical costera del norte de Australia.

Ubicación: Jardines de Cristina; parterre nº 18.

Historial: Las primeras casuarinas procedentes de Australia vinieron a Sevilla en la década de los años veinte del pasado siglo y se plantaron en los dos jardines románticos de nuestra ciudad: los Jardines de Cristina y el jardín de la Casa Rosa. La descripción completa se puede leer aquí.

LA LAGUNARIA

Nombre local: Lagunaria o árbol pica pica

Nombre científico: Lagunaria patersonii (Andrews) G. Don.

Familia: Malváceas

Origen: Costa noreste de Australia, en el estado de Queensland y en algunas islas cercanas.

Ubicación: Jardines de Cristina; parterre nº 26.

Historial: La lagunaria de mayor porte y antigüedad de nuestra ciudad se encuentra en estos jardines. Fue plantada en la década de los años veinte del siglo pasado.

EL PLÁTANO DE SOMBRA

Nombre local: Plátano de sombra

Nombre científico: Platanus orientalis L.

Familia: Platanáceas

Origen: Sur de Turquía y la zona de los Balcanes.

Ubicación: Jardines de Cristina; parterres números 6, 7, 8 y 9.

Historial: Estos plátanos datan de la segunda década del siglo XIX.

EL BRACHICHITO

Nombre local: Brachichito

Nombre científico: Brachychiton populneum (Schott & Endl.) R. Br.

Familia: Esterculiáceas

Origen: Este de Australia desde la costa hasta las zonas semiáridas de Nueva Gales del Sur.

Ubicación: Jardines de Cristina; Paseo Vicente Aleixandre.

Historial: Los primeros brachichitos que vinieron a Sevilla fueron plantados en los Jardines del Cristina a mediados del siglo XX.

EL PINO PIÑONERO

Nombre local: Pino piñonero

Nombre científico: Pinus pinea L.

Familia: Pináceas

Origen: Región mediterránea.

Ubicación: Jardines de Cristina; parterre nº 15.

Historial: Este pino data de la época de la inauguración del Salón de Cristina por el Asistente José Manuel de Arjona, en los años veinte del siglo XIX.

Plano de los Jardines de Cristina

Plano de los Jardines de Cristina.

Este plátano de sombra es conocido como el árbol abuelo de Sevilla.

Este plátano de sombra es conocido como el árbol abuelo de Sevilla.

Pino piñonero en los Jardines de Cristina.

Pino piñonero en los Jardines de Cristina.

 

 

 

junio 30, 2015

Los Jardines de Cristina cumplen 185 años

Lamentablemente, estos jardines también padecen el vandalismo

Lamentablemente, estos jardines también padecen el vandalismo.

Estos jardines fueron inaugurados por el asistente José Manuel de Arjona el día 24 de julio de 1830. En tantos años, los Jardines de Cristina han padecido demasiadas… llamémoslas “vicisitudes” y “restauraciones”. Sobre una de ellas, la referida al aparcamiento subterráneo, maravillosamente nos informa, más adelante, nuestro compañero Jorge Manuel Palma Jiménez, de la Plataforma Ciudadana por los Parques, los Jardines y el Paisaje de Sevilla.

La última restauración… se concluyó en mayo de 2011.

Hace unos días, nos acercamos a los Jardines de Cristina para disfrutar de sus majestuosos árboles y de la lectura de los poemas, grabados en piedra, de los poetas de la Generación del 27. Pues bien, cuando llegamos a la glorieta dedicada a Miguel Hernández, contemplamos con tristeza que el monolito de piedra lo habían grafiteado.

Monumento a Castelar: Emilio Castelar y Ripoll, nació en Cádiz yen 1832, fue presidente de la I República Española y gran parlamentario, que abolió la esclavitud en las colonias del Caribe. El autor del monumento fue el escultor Manuel Echegayan González.

Monumento a Castelar:
Emilio Castelar y Ripoll, nacido en Cádiz en 1832, fue presidente de la I República Española y un gran parlamentario, que abolió la esclavitud en las colonias del Caribe.
El autor del monumento fue el escultor Manuel Echegoyán González.

Los Jardines de Cristina en el plano de 1868 de D. Manuel älvarez-Benavides.

Los Jardines de Cristina en el plano de 1868 de D. Manuel Álvarez-Benavides.

Hay un alma en las calles y en las plazas. Hay rincones de los jardines y en los barrios, donde siempre parece que nos espera alguien que nos ama.                                                                                               Joaquín Romero Murube

Jardines de Cristina, por Jorge Manuel Palma Jiménez

Valores históricos

En el siglo XVI, se crea el paseo público más antiguo de la ciudad, la Alameda de Hércules. Desde entonces y hasta el primer cuarto del siglo XIX sólo se crean algunos paseos públicos entre la muralla y el río. Es cierto que existían otros jardines dentro de la ciudad, como los del Alcázar, Pilatos, Dueñas, etc. No obstante, eran de carácter privado. Fue el asistente de Sevilla José Manuel Arjona, el que emprende mejoras en la jardinería pública creando, entre otros, el elegante Salón de Cristina, que se convirtió durante dos décadas en el principal centro social de Sevilla, hasta que a mediados de siglo se construye la Plaza Nueva tras la definitiva demolición del Convento de San Francisco. Es la época en que los accesos a Sevilla se hacen a través de grandes avenidas arboladas, se construyen nuevas  plazas ajardinadas como Cristo de Burgos, La Magdalena, el Museo, Santa Cruz, etc., y se abren al zaguán los ocultos patios de algunos palacios y casas señoriales a través de cancelas, rompiendo de este modo con la tradición hispanomusulmana de intimidad doméstica. Se está configurando uno de los conceptos de modernidad en jardinería, que relaciona esta con los valores sociales a partir del intento de mejorar las condiciones de vida de la población, procurándole un mayor bienestar y progreso social mediante la construcción de un entorno apropiado.

Los Jardines de Cristina, llamados así en homenaje a María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, última esposa de Fernando VII y reina regente durante la infancia de Isabel II, fueron realizados bajo la dirección técnica del arquitecto Melchor Cano y la participación de Claudio Boutelou, antiguo director de los Jardines Botánicos de Aranjuez y Madrid, quien aclimata e introduce nuevas especies en la ciudad. Fueron inaugurados el día 24 de julio de 1830, con una extensión mayor que la que actualmente tienen, pues esta se perdió en parte debido a las construcciones de dos hoteles durante la Exposición Iberoamericana de 1929 (Hoteles Cristina y Alfonso XIII), y de una vía de comunicación con el río (actualmente, Paseo de Cristina). En principio ocupó un muladar que había entre la Puerta de Jerez, el Palacio de San Telmo, aún Escuela de Mareantes, y el río, comunicándose, mediante puentes sobre el arroyo Tagarete, con la ciudad a través del espacio abierto tras el derrumbe del lienzo de muralla que hubo entre la Torre de la Plata y la albarrana Torre del Oro. Actualmente los jardines ocupan una extensión de 8.100 m2.

Poseen estos jardines varios monumentos. El más antiguo, de los años 30, dedicado a Emilio Castelar, Presidente del Gobierno de la Primera República, es obra del escultor Manuel Echegoyán, con un busto del titular acompañado por dos mujeres que representan la Oratoria y la Justicia. En 1981, se le dedicó una placa  a Vicente Aleixandre, Premio Nobel de Literatura en 1977, que nació en el Palacio de Yanduri, frente a estos jardines. Y el último monumento, dedicado al poeta sevillano Adriano del Valle, se inauguró el día 12 de mayo de 1995, centenario de su nacimiento.

También se conservan aún restos de un antiguo quiosco que contuvo hace algunas décadas unos interesantes instrumentos de medición meteorológica, que informaban al paseante de las condiciones atmosféricas de manera discreta y lejos de la llamativa estética urbana de los actuales relojes-termómetros que como champiñones digitales han surgido en algunos nudos viarios.

Valores botánicos

Contiene estos jardines más de 40 especies vegetales diferentes, algunas de ellas bastante singulares. En especial los siete monumentales plátanos con una edad aproximada de 180 años según la estimación de Alberto García Camarasa, exdirector del Servicio de Parques y Jardines de la Expo’92, quien ha constatado el mayor grosor de tronco en todo el jardín en un ejemplar que mide 4,97 metros de perímetro y más de metro y medio de diámetro. Estos árboles poseen unos soberbios contrafuertes que les aseguran la estabilidad a su porte de entre 20 y 30 metros y un diámetro de copa de más de 35 metros. Sus raíces pueden alejarse del eje central más de 30 metros.

También existen ejemplares de Brachychiton, Casuarina y Lagunaria, que se introdujeron por primera vez en Sevilla con motivo de una expedición a Australia que se realizó durante la Exposición de 1929.

Otra especie interesante es la Esterculia o Parasol de China (Firmiana), que puede llegar a alcanzar una altura de 15 metros; poco exigente en suelos, necesita en cambio abundante agua en verano.

Valores Medioambientales

Aparte de los valores históricos y botánicos que estos jardines poseen, hoy por hoy suponen un verdadero pulmón verde dentro de una zona castigada por el ruido y la contaminación debidos al intenso tráfico, y las fuertes radiaciones solares absorbidas y acumuladas por el asfalto y los edificios circundantes.

Los beneficios medioambientales que nos aporta un jardín maduro como este, con árboles de gran porte, son insustituibles. No existe una tecnología más barata y más efectiva para disminuir la temperatura y equilibrar la humedad del aire, pues la diferencia de temperatura existente entre las zonas de edificios y la de arbolado hace que se produzca una corriente de aire para ventilar la ciudad de forma natural. La arboleda, además de interceptar la radiación solar (el plátano, por ejemplo, deja pasar menos de un 10 % de la radiación solar en verano), absorbe el calor del aire y lo utiliza para evaporar agua mediante la transpiración. Como consecuencia, esto aumenta la humedad relativa del aire, haciéndolo más “respirable”. Solamente por este mecanismo puede disminuir la temperatura entre 4ºC y 6ºC durante la canícula. Representa, por tanto un verdadero “oasis urbano”. También retiene, mediante su estructura de pantalla, gran cantidad de partículas altamente perjudiciales para la salud y que son generadas por las combustiones de los coches, como por ejemplo los iones de plomo. Aumenta la cantidad de oxígeno y disminuye el dióxido de carbono. Disminuye el ruido producido por la circulación. Todo esto no lo hace tan eficientemente una joven arboleda como una arboleda de gran porte, es decir, un jardín aumenta sus prestaciones a medida que va madurando con los años.

Los Jardines en peligro

Si una entidad se caracteriza en Sevilla por su preocupación por los parques, los jardines y el arbolado urbano, esa es la Asociación Amigos de los Jardines de la Oliva, con su presidente Jacinto Martínez al frente.

En este caso no podía ser de otra forma. El 15 de enero de 2000 la noticia de que el Plan Integral de Ordenación Vial contempla la construcción de un aparcamiento subterráneo de 320 plazas en la Avenida de Roma entre el Palacio de San Telmo y los Jardines del Cristina, hace que los engranajes de dicha asociación se pongan en marcha y alerten a la ciudadanía del peligro inminente que se cierne sobre estos Jardines. El 11 de mayo de 2000 la asociación presenta al Ayuntamiento una petición con 1.087 firmas para que se paralice el proyecto. Además consigue que se presenten 413 peticiones de ciudadanos a nivel individual con el mismo fin.

El 25 de enero de 2001 en el Pleno del Ayuntamiento, sin dar a conocer el proyecto ni el informe técnico de la Delegación de Parques y Jardines, se adjudican obras a la empresa Martín Casillas. Esto hace que la Asociación presente de nuevo el 6 de febrero de 2001 un escrito mostrando su disconformidad con la construcción del citado aparcamiento alegando que afectaría negativamente a la arboleda, aumentaría la contaminación acústica de la zona y que uno de los Principios Generales del Plan Intermodal de Transportes de la dirección General de Transportes de la Junta de Andalucía es “evitar el incremento del uso privado de los vehículos y potenciar el transporte colectivo”.

A continuación, la Asociación Amigos de los Jardines de la Oliva solicita apoyos a otras entidades y asociaciones y al Defensor del Pueblo Andaluz, alertando sobre las consecuencias negativas que sobre el arbolado puede originar la futura construcción de un aparcamiento subterráneo junto a los Jardines. El proyecto inicial contempla la construcción de una pantalla de hormigón a 3 m de los árboles exteriores y unos 15 m de profundidad, todo ello bajo la Avenida de Roma y la calle Almirante Lobo. Algunas asociaciones tomamos conciencia del peligro y respondimos haciendo frente común para intentar frenar el proceso y solicitar mayor información sobre el proyecto. Estas entidades son la Asociación Sevillana de Amigos de los Jardines y el Paisaje, el Taller de ecología Urbana, ADEPA y la Asociación Ben Baso. También el Ingeniero Técnico en jardinería Alberto García Camarasa se preocupa por la situación y participa del foro común.

El 22 de marzo de 2001 la Asociación Amigos de los Jardines de la Oliva solicita a la Delegación Provincial de Cultura que se declaren BIC los Jardines de Cristina y poco después lo hace la Asociación Ben Baso señalando en su solicitud que “no solo han servido de lugar de reunión y encuentro a generaciones, sino que sirven de nexo de la ciudad enlazando el Parque de María Luisa con el Casco Histórico a través de la Casa de la Moneda, formando una unidad que no puede ser ni castigada, ni deformada, ni mutilada”.

La Delegada Provincial de Cultura, en contestación al escrito al escrito del Defensor del Pueblo Andaluz solicitando información, le comunica que: “teniendo en cuenta los notables y reconocidos valores históricos, artísticos y paisajísticos de estos jardines, son considerados por esta Delegación Provincial como un bien de especial significación para la ciudad que merece ser protegido adecuadamente. Asimismo, le comunico que, a efectos de ejercer sobre ellos una política de protección y conservación acorde con los mencionados valores, los Jardines de la Infanta María Cristina se ubican dentro de los límites del Bien de Interés Cultural del Conjunto Histórico de Sevilla.

A pesar de ello, se considera oportuno ejercer sobre los referidos jardines una especial tutela para la debida conservación y salvaguarda de sus destacados valores por entender que éstos le otorgan una entidad propia muy singularizada en el conjunto de los bienes de la ciudad de Sevilla y del patrimonio histórico de Andalucía. Por lo tanto, serán contemplados en la próxima programación del Departamento de Protección e Instituciones del Patrimonio Histórico de esta Delegación Provincial como un jardín a declarar Bien de Interés Cultural o a inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz”.

A partir de entonces se realizan siete reuniones entre los representantes de las asociaciones citadas, la Delegación de Tráfico y Transporte y la empresa constructora Martín Casillas, participando también en la última reunión la Asociación de Defensa del patrimonio Demetrio de los ríos, con el fin de que la construcción del aparcamiento subterráneo cause el menor daño a los históricos Jardines de Cristina. El delegado justifica la construcción del aparcamiento (incomprensiblemente para nosotros) por la necesidad de quitar vehículos privados en la superficie de la zona, la necesidad de aparcamientos de los vecinos de la Casa de la Moneda y la política de peatonalización del Casco Histórico. Todos nosotros pensamos que el aparcamiento solo va a atraer más tráfico a la zona y desde luego no a disuadirlo. En el acta de la última reunión consta que “aunque las distintas asociaciones que han asistido a las seis reuniones están por principio en contra de la construcción de estos garajes subterráneos en el Conjunto Histórico, dichas asociaciones han manifestado su agradecimiento por la actitud flexible de la Delegación de Tráfico y Transportes así como de la empresa constructora concesionaria del aparcamiento Martín Casillas y transigen en la construcción del mismo en las condiciones expuestas”.

En resumen, dichas condiciones contemplan la modificación de los muros de pantalla por un novedoso sistema de inyecciones de mortero  que salvaguarden la raíces y el flujo hídrico de la capa freática; el retranqueo de la obra 16 metros en la Avenida de Roma, distanciándose del Palacio de San Telmo; la creación de una Comisión de Seguimiento de las obras con representantes municipales y de las asociaciones, y la restauración de los Jardines por la empresa constructora una vez terminadas las obras. Tras lo cual se nos informó de que las obras empezarían a principios de agosto, evento que afortunadamente aún no se ha producido.

El 21 de septiembre el Defensor del Pueblo Andaluz envía a la Asociación Amigos de los Jardines de la Oliva un informe de la Delegación Provincial de Cultura con fecha 13 de agosto donde se comunica que en la Comisión Provincial de Patrimonio, del 12 de junio de 2001 se llega al acuerdo de que es conveniente para la problemática e importancia que tienen las obras para el Conjunto Histórico de Sevilla, que la Oficina del Plan General de Ordenación Urbana emita informe al respecto. En la misma misiva se consigna que la Delegación Provincial solicita el informe del PGOU con fecha 6 de agosto de 2001, del Área de Tráfico y Transportes del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla.

Como se ve los Jardines están en la cuerda floja y mientras tanto seguimos de cerca los acontecimientos. También hemos iniciado actuaciones para la recuperación del Jardín Americano de la Expo´92. Os seguiremos informando.

                                                                            Jorge Manuel Palma Jiménez (Biólogo)

                                                                                       de la Asociación Ben Baso

Litografía de la Puerta de Jerez, Tenía una lápida, colocada después de la conquista en la que refiriéndose a la ciudad decía: Hércules me edifico Julio César me cercó de muros y torres altas, y el Rey Santo me gano con Gaci-Pérez de Vargas. Fue destruida en el año 1864

Litografía de la Puerta de Jerez, Tenía una lápida, colocada después de la conquista en la que refiriéndose a la ciudad decía:
Hércules me edifico
Julio César me cercó
de muros y torres altas,
y el Rey Santo me gano
con Gaci-Pérez de Vargas.
Fue destruida en el año 1864.

Litografía de 1833. El embarcadero de vapores se construyó 1830. Cuando se construyó el aparcamiento subterráneo de la Avda. de Roma, se descubrió en ese mismo lugar el puerto romano de Hispalis...Desconocemos su paradero...

Litografía de 1833. El embarcadero de vapores se construyó 1830. Cuando se construyó el aparcamiento subterráneo de la Avda. de Roma, se descubrió en ese mismo lugar el puerto romano de Hispalis…Desconocemos su paradero…

Litografía del Salón de Cristina, año 1833.

Litografía del Salón de Cristina, año 1833.

Litografía de 1850 (la alta sociedad)  El estado social y costumbres en tiempo del Salón de Cristina, tenemos referencias gracias a los viajeros románticos. Según Teófilo Gautier

Litografía de 1849 (la alta sociedad) El estado social y costumbres en tiempo del Salón de Cristina, tenemos referencias gracias a los viajeros románticos.
Según Teófilo Gautier “Sevilla es la personificación de la alegría, del ruido, del calor, de la luz” “El ayer le ocupa poco; el mañana menos; toda ella es presente”.

1846. Vista aérea en globo (Duque de Segorbe)

1846. Vista aérea en globo (Duque de Segorbe).

Fotografía del Salón de Cristina, año 1901

Fotografía del Salón de Cristina, año 1901

agosto 31, 2014

Arboricidio en la calle Almirante Lobo

Una de las causa que alegan para justificar la tala es "para que se vea la Torre del Oro...

Una de las causas que alegan para justificar la tala es “para que se vea la Torre del Oro”…

La muy afilada hacha urbanística municipal siempre elige el mes de agosto para hacer sus fechorías, y en esta ocasión les ha tocado la china a los árboles de la calle Almirante Lobo, árboles que, por cierto, el anterior equipo de gobierno también había tratado de apear con motivo del aparcamiento subterráneo del Cristina sin conseguirlo. En esta ocasión, dicen que los árboles estaban enfermos… Pues en la actualidad existen fabulosos remedios fitosanitarios, o la cirugía arbórea, para recuperarlos… De esta manera, no habría que recurrir a la motosierra.

En nuestra opinión, es un craso error que la conservación y el mantenimiento de los parques y jardines de Sevilla dependan de la insensible delegación de Urbanismo, que una vez más ha dejado sin sombra las calles de nuestra ciudad en plena canícula. Lo lógico y recomendable sería que las zonas verdes de nuestra ciudad tuviesen su propia delegación de Parques y Jardines.

Por qué no hay un concejal delegado de parques y Jardines que defienda los árboles de Sevilla.

¿Por qué no hay un concejal delegado de Parques y Jardines que defienda los árboles de Sevilla?

Una antigua fotografía de la calle Almirante Lobo...por supuesto con árboles de sombra.

Una antigua fotografía de la calle Almirante Lobo… Por supuesto, con árboles de sombra.

Al Salón de Cristina, data de 1823. Con motivo de la Exposición de 1929, lo mutilaron para construir el Hotel Cristina y...actualmente el apeo de árboles con escasa justificación.

El Salón de Cristina data de 1823. Con motivo de la Exposición de 1929, lo mutilaron para construir el Hotel Cristina. Actualmente  ha sufrido el apeo de los árboles con escasa justificación.

 

mayo 27, 2011

La restauración de los Jardines del Cristina

Publicamos a continuación varias fotografías sobre la reciente restauración de los Jardines del Cristina: 

Los últimos toques a la restauración del monumento a Castelar.

El árbol abuelo, plantado en tiempos del Asistente Arjona, bajo cuya sombra hemos protestado por la tala arbitraria llevada a cabo en las avenidas y plazas de Sevilla.

El árbol abuelo.

¿Cuánto durarán sin ser agredidos por los vándalos?  El nuevo equipo de gobierno de la ciudad debe poner en marcha la policía verde que proteja los parques y jardines de nuestra ciudad.

Una panorámica de los Jardines del Cristina, cuya creación data del año 1826

Detalles de los nuevos jarrones y las pérgolas aún desnudas.

¡No hay derecho! Aún no se han terminado de restaurar los Jardines del Cristina y los vándalos ya se han cebado soezmente con la recién inaugurada estatua de la Duquesa de Alba.

El rostro del monumento de la Duquesa de Alba pintado soezmente.

Monumento a la Duquesa de Alba.