Posts tagged ‘Fagáceas’

diciembre 20, 2018

El roble carvallo o roble común

Un retoño del Árbol de Guernica en la Bda. Ntra. Sra. de la Oliva.

El roble no es habitual verlo en los parques de Sevilla; que sepamos, hay uno en los Jardines de las Delicias, concretamente en la parte trasera del Pabellón Marroquí de la Exposición Iberoamericana, y otro, en el jardín lateral del bloque 49 de la Bda Ntra. Sra. de la Oliva. Este último es un retoño del Roble de Guernica que nos donó el lehendakari Ardanza del País Vasco con motivo del Día de Andalucía y que nosotros plantamos el 30 de mayo de 1998. Se trata de un roble carvallo o roble común, cuyo nombre científico es Quercus robur L. y pertenece a la familia de las Fagáceas. Es originario de Europa, donde crece en cotas inferiores a los 900 metros de altura, por lo general formando grandes robledales, desde la cornisa cantábrica hasta aproximadamente la latitud 55º.

Respecto a su ritmo de crecimiento, se puede considerar que es lento, ya que suele crecer entre 8 y 12 metros en 25 años; por otra parte, cuando se encuentra en terrenos fértiles y abiertos, puede superar los 30 metros de altura. Con relación a su longevidad, puede vivir más de 1000 años. Su copa es amplia e irregular, formada por gruesas ramas radiales y con un denso follaje; su tronco es recto, corto y grueso, y la corteza es de color grisáceo y lisa hasta que llega a los 20 años, pero a partir de entonces se torna parda y se va fisurando longitudinalmente en cortas y estrechas placas. Otra característica de esta especie es que prefiere los suelos ácidos y las zonas húmedas, pero que no lleguen a encharcarse; hay que tener en cuenta que no soporta los largos periodos de sequía. Por otra parte, su madera es bastante dura, pesada y de grano fino, con la propiedad de que resiste muy bien el paso del tiempo.

Sus hojas, que miden de 5 a 14 cm de longitud y de 2 a 8 cm de ancho, son caducas, simples y están colocadas en disposición alterna; de peciolo corto, tienen forma oblonga pero estrechándose por la base, con los márgenes profundamente lobulados; su textura es algo coriácea y son de color verde oscuro sin brillo por el haz y más pálido por el envés.

Sus flores, por tratarse de un árbol monoico, son unisexuales. Las flores masculinas aparecen en amentos colgantes de entre 3 y 10 cm de longitud y son color amarillo verdoso; estas flores disponen de un perianto pateliforme (en forma de disco) con 6 lóbulos, y tienen de  6 a 12 estambres de anteras exertas (que salen al exterior) y glabras (que no tiene pelos). Las flores femeninas se reúnen en grupos de 2 o 3 sobre largos pedúnculos axilares, y están rodeadas por un involucro formado por varias escamas; su perianto es subcampanado y de su ovario tricarpelar surgen dos cortos estilos divergentes que finalizan en estigmas casi esféricos de color pardo con tonos rojizos. En Sevilla, el roble común florece en el mes de abril.

Sus frutos son aquenios (bellotas) de forma ovoide y de entre 2 y 4 cm de largo, que bien se encuentran solitarios o agrupados en parejas, y penden de unos largos pedúnculos; suelen madurar a principios de otoño, que es cuando se tornan de color pardo brillante; su sabor es amargo.

Las flores masculinas del roble.

Las bellotas del roble.

Tronco y corteza del roble.

septiembre 6, 2010

El roble de Virginia

Roble de Virginia en el parque José Celestino Mutis de Sevilla.

Detalle de las hojas y el fruto del roble de Virginia.

La llegada de nuevas especies con los pertinentes controles fitosanitarios y su adaptación a las condiciones climáticas de nuestra ciudad ha enriquecido la biodiversidad de nuestros parques y jardines. El roble de Virginia fue introducido en Sevilla con motivo de la Exposición Universal de 1992 a través del Programa Raíces, por el cual 21 países del Nuevo Continente facilitaron las plantas más representativas de sus respectivas naciones para que fuesen ubicadas en el Jardín Americano de la EXPO´92. En Sevilla, además del que hay en el Jardín Americano, existe un ejemplar en el parque José Celestino Mutis y otro en la parte trasera del Monasterio de la Cartuja, frente a la pasarela.

El nombre científico de este ornamental árbol es Quercus virginiana Mill. y pertenece a la familia de las Fagáceas. Es originario de la zona comprendida entre el sudeste de los Estados Unidos y el nordeste de México, así como de la Isla de Pinos (Cuba); el nombre específico de virginiana alude al estado de Virginia, donde abundan los bosques de esta especie. Se trata de un árbol de crecimiento lento que aislado llega a superar los 18 metros de altura. Su copa es densa, redondeada pero con tendencia a expandirse, y formada por ramas casi horizontales, de modo que cuando envejece suele ser el doble de ancho que de alto, motivo por el que proporciona una amplia y benéfica sombra. Su tronco es recto y robusto y a veces presenta contrafuertes en la base; la corteza, de un color marrón muy oscuro con ciertas tonalidades rojizas, se agrieta a medida que envejece formando fisuras cortas y profundas. Podríamos calificarlo como un árbol de características rústicas, pues resiste la salinidad de los suelos arenosos, aguanta el frío y las heladas hasta casi los -20º C y suele brotar después de sufrir un incendio.

Sus hojas son perennes, irregularmente alternas, coriáceas, lampiñas y simples, con una forma entre elíptica y oblonga, y miden de 4 a 10 cm de longitud; tienen los márgenes enteros o levemente lobulados y el ápice redondeado; el pecíolo suele medir 0,5 cm de largo. Son de un color verde brillante por el haz y algo pálido por el envés.

El roble de Virginia es una especie monoica, es decir, que en un mismo ejemplar se encuentran separadas las flores de cada sexo. Las flores masculinas se agrupan en amentos o espigas colgantes y filiformes, y su cáliz acampanado presenta entre 4 y 7 lóbulos. Las flores femeninas, en cambio, son solitarias y disponen de 2 óvulos en cada cavidad, de los que por lo general sólo madura uno en cada pistilo.

Sus frutos son aquenios o bellotas pequeñas de unos 2 cm de longitud con la cuarta parte cubierta por una cúpula o cápsula escamosa de 1,5 cm de ancho.

El día 4 de septiembre de 2010 plantamos un ejemplar de roble de Virginia en la finca rural Las Navezuelas de Cazalla de la Sierra (Sevilla).