Posts tagged ‘Parque de El Alamillo’

agosto 1, 2010

El parasol de China

Este exótico árbol está poco representado en los parques de Sevilla, ya que tan sólo hay un ejemplar en los Jardines del Cristina; sin embargo, sí lo podemos contemplar en el viario de la ciudad, concretamente en las calles Pedro Salinas y Montevideo de la zona de El Porvenir; en la calle Recaredo, a la  altura de la iglesia de san Roque; en una de las aceras de la calle Santa Joaquina de Vedruna; en la avenida Ramón y Cajal, cerca del antiguo Matadero Municipal, y, sobre todo, en la barriada Nuestra Señora de la Oliva, donde hay 9 ejemplares de 40 años de existencia.

Parasol de China junto a la parroquia de San Roque (Sevilla).

El parasol de China, cuyo nombre científico es Firmiana simples (L.) W. Wight (el nombre genérico está dedicado a Graf de Firmian, gobernador de Lombardía en el siglo XVIII) es un árbol vigoroso perteneciente a la familia de las Esterculiáceas y originario del sudeste de Asia, concretamente de la franja costera que va desde el norte de Vietnam hasta el sur de Japón. Su crecimiento es medianamente lento, y llega a sobrepasar los 15 metros de altura; su longevidad, media, pues suele superar los cien años de vida. La copa del parasol, aunque ovoide, es bastante regular, formada por ramas rectas muy decorativas que tienen tendencia a crecer hacia arriba. Su tronco es recto y de fuste alto; su corteza, lisa y suave al tacto, es de color verdoso y está moteada de manchas oscuras, pero al envejecer se torna grisácea.

Sus hojas son caducas, alternas, simples, largamente pecioladas, palmeadas o palmatilobadas, con de 3 a 5 lóbulos agudos. Su limbo, de color verde botella, es de gran tamaño -hasta 35 cm de longitud-; el envés es de color verde claro y tomentoso al tacto. La falta de agua en verano la acusa la flacidez de sus hojas.

Sus flores, de un color verdoso amarillento, aparecen en racimos terminales generalmente axilares. Son pequeñas y apétalas (con un cáliz acampanado formado por cinco lóbulos curvados), actinomorfas (con simetría radiada en torno a un eje), melíferas y unisexuales. Las flores masculinas presentan los estambres unidos en una columna central que contiene de 10 a 15 anteras sésiles. En Sevilla, la floración del parasol de China tiene lugar a principios del mes de junio.

Sus frutos son unos curiosos folículos persistentes de 5 a 12 cm de largo, dehiscentes, que se abren en cuatro valvas con aspecto de hojas de color amarillo pajizo. En los márgenes de cada valva están las semillas, que son esféricas, rugosas, de unos 6 mm de diámetro y de color marrón claro.

Hasta el mes de julio de 2010 hemos plantado parasoles de China en los lugares siguientes:

El 21-05-05, en el barrio del Retiro Obrero.

El 27-09-07, en el parque de El Alamillo, con motivo de la celebración del día de la Naturaleza.

Floración del parasol de China.

Parasol de China en la barriada Ntra. Sra. de la Oliva, frente al bloque 77.

Frutos del parasol de China.

Pinche en la categoría Árboles de Asia para ver más árboles asiáticos plantados por nuestra asociación.

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junio 24, 2010

La jacaranda

Sevilla en el mes de mayo se viste de lila. Tan hermosa es la floración de la jacaranda, que los sevillanos la hemos adoptado y nos hemos sumado a quienes le asignan el género femenino, aunque en otros países y regiones se conoce como el jacarandá. Los primeros ejemplares se plantaron frente al Pabellón Real de la Plaza de América con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929, y en la actualidad la jacaranda está presente en la mayoría de los parques de la ciudad. También la podemos contemplar en la Plaza de Juan de Austria, en la avenida de Ramón y Cajal y, cerca de la Catedral, en los jardines de la Lonja (a este árbol, por cierto, recientemente le han dado una poda mutiladora). Los ejemplares de esta especie que en 1989 Argentina y Bolivia donaron para el Programa Raíces de la EXPO`92 fueron plantados en la isla de la Cartuja. La jacaranda tampoco falta en la barriada Nuestra Señora de la Oliva: destaca la que hay frente al bloque 123, de cerca de 40 años de edad.

Este bellísimo árbol tiene por nombre científico Jacaranda mimosifolia D. Don. y pertenece a la familia de las Bignoniáceas. Es originario de Sudamérica, concretamente del curso medio del río Paraguay, en la región Guaraní, que comprende el norte de Argentina, el sur del Brasil y el noreste del Paraguay (en el idioma guaraní, la palabra jacarandá significa ‘fragante’). La jacaranda es un árbol de crecimiento entre medio y rápido, con una longevidad que supera los cien años; cuando se acerca al medio siglo suele alcanzar los 15 metros de altura. Su copa es irregular, abierta y ancha, formada por ramas frágiles y largas que componen una densa y atractiva silueta. El tronco, por lo general recto y largo, suele estar deshojado, y su fuste suele medir un tercio de la altura; al envejecer, se le forman contrafuertes en la base. La corteza, en su juventud lisa y de color grisáceo, con los años se oscurece y se hiende en escamas rectangulares.

Sus hojas, brevemente caducas, caen a finales del mes de marzo y brotan después de la floración de mayo; son opuestas, compuestas y bipinnadas, con pinnas que tienen de 25 a 30 pares de folíolos, de aproximadamente un centímetro de largo cada uno. Estas hojas son semejantes a las frondas de los helechos o a las hojas de las mimosas (el término específico mimosifolia significa ‘parecido a la mimosa’). La jacaranda es uno de los árboles que más dióxido de carbono absorben, o sea, que es un gran sumidero de CO2.

Sus flores, que esparcen una fragancia suave, son de color azul violáceo y miden unos 5 cm de largo; se reúnen en panículas terminales (en el extremo de las ramas), y cada panícula se compone de unas 50 flores. La corola de cada flor, tubular y acampanada, está formada por 5 pétalos soldados con lóbulos redondeados y desiguales; el cáliz es pequeño, mientras que los pistilos son bastantes largos. La floración del mes de mayo es espectacular, y la caída de las flores produce en el suelo un efecto de alfombra; sin embargo, la segunda floración, que tiene lugar durante los meses de septiembre y octubre (recordando la primavera del hemisferio sur de donde procede), configura otra estampa, como si a su copa verde la salpicaran de peinetas lilas.

El fruto de la jacaranda es una cápsula casi redonda, de 5 a 7 cm de diámetro, aplanada y con los bordes ondulados, que al madurar se lignifica, toma un color negruzco y se abre en dos partes (es un fruto dehiscente) para expulsar casi un centenar de semillas. Cada semilla, de forma vagamente circular y provista de una membrana delgada y translúcida que la rodea, mide entre 7 y 9 mm de diámetro.

Hasta el mes de junio de 2010 hemos plantado ejemplares de jacaranda en estos puntos de la ciudad de Sevilla:

El 28 de febrero de 1985, en el jardín parroquial de la Bda. Ntra. Sra. de la Oliva.

El 10 de enero de 1987, en la barriada Ntra. Sra. de la Oliva, detrás del bloque 21.

El 28 de diciembre de 1996, en la plaza central de los bloques de Nueva Europa y Getsemaní (es esta ocasión plantamos 12 jacarandas).

El 18 de noviembre de 2000, en los Jardines del Cristina.

El 30 de enero de 2004, día de la Paz, en el colegio Fray Bartolomé de las Casas.

El 2 de abril de 2008, en el Centro Cívico Esqueleto.

El 6 de junio de 2008, en El Alamillo.

El 16 de mayo de 2009, en la barriada Ntra. Sra. de la Oliva, detrás del bloque 44.

Jacarandas en flor en la barriada Ntra. Sra. de la Oliva de Sevilla.

Las flores de la jacaranda.

El día de Andalucía de 1985, plantamos una jacaranda en el jardín parroquial de la barriada Ntra. Sra. de la Oliva.

El día 28 de diciembre de 1996, con la ayuda de los chavales del barrio, plantamos 12 jacarandas en la plaza central de los bloques de Nueva Europa y Getsemaní.

El día 18 de noviembre de 2000, plantamos una jacaranda en los jardines del Cristina.

El día 6 de junio de 2008, día del Medio Ambiente, plantamos una jacaranda en el parque de El Alamillo.

Pinche en la categoría Árboles de América para ver más árboles americanos plantados por la Asociación Amigos de los Jardines de la Oliva.

Para conocer la historia de los árboles de América en los jardines de Sevilla, pinche aquí.

mayo 4, 2010

El taraje blanco

A pesar de sus características ornamentales, no es corriente ver este árbol en los parques y jardines de Sevilla, excepto en el parque de El Alamillo, en el que hay numerosas plantas autóctonas. También existe un hermoso ejemplar en la zona de albero del bloque 3 de Giralda Sur, junto a la barriada Nuestra Señora de la Oliva. El nombre científico del taraje blanco es Tamarix africana Poir., y pertenece a la familia de las Tamaricáceas. Es originario de la cuenca del Mediterráneo occidental, y en Europa se ha extendido hasta las costas del sur de las Islas Británicas. A veces, como el ejemplar mencionado de los bloques de Giralda Sur, supera los 8 metros de altura. Su copa es irregular y poco tupida y está formada por numerosas ramas largas y flexibles predispuestas a caer péndulas. Su tronco es grueso y retorcido, con tendencia a ramificarse a poca distancia del suelo, y su corteza, de color pardo oscuro, presenta fisuras y grietas.

Las hojas son caducas, simples, alternas, sésiles, escamiformes (parecidas a las del ciprés), ensanchadas y abrazadas unas a otras por la base; podría decirse que tienen forma triangular; miden entre 1,5 y 3 mm de largo, por lo que pierden poca agua por evaporación.

Las flores aparecen antes que las hojas y son de color blanco; se agrupan en espigas cilíndricas y colgantes que miden algo menos de 1 cm de diámetro y entre 3 y 6 cm de largo. Cada flor tiene 5 sépalos, 5 pétalos de 2 a 3 mm de longitud y 5 estambres insertos sobre un disco nectarífero. En Sevilla, la floración del taraje blanco tiene lugar desde finales del mes de marzo hasta principios de mayo.

Los frutos son cápsulas de pequeño tamaño (de entre 3 y 5 mm) que se abren por 3 ó 4 valvas por las que liberan numerosas semillas. Estas semillas son de color marrón claro, y cada una de ellas tiene un penacho apical de color blanco.

El único ejemplar de taraje blanco que existe en las zonas ajardinadas de la barriada Nuestra Señora de la Oliva lo plantamos el día 10 de diciembre de 1993, en el jardín que está detrás del bloque 19 y que da a la avenida Poeta Manuel Benítez Carrasco.

El ejemplar de taraje blanco de los bloques de Giralda Sur.

Las flores del taraje blanco.

Flores y hojas del taraje blanco.

Este taraje blanco lo plantamos el 10 de diciembre de 1993 en el jardín del bloque 19 de la barriada de la Oliva.

Pinche en la categoría Árboles de Europa para ver más árboles europeos plantados por la Asociación Amigos de los Jardines de la Oliva.

abril 29, 2010

El moreral de El Alamillo

El moreral que se va a añadir al parque de El Alamillo se encuentra en un espacio que fue aparcamiento de la Exposición Universal de 1992. Dada la belleza de esta arboleda, sería deseable que se conservase en su integridad, tal y como está.