Posts tagged ‘Pascual Madoz’

diciembre 1, 2017

Plantación de brachichitos en el Paseo de las Delicias

Nueva alineación de brachichitos en el Paseo de las Delicias.

Invitados por el Director General de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Sevilla, miembros de la Plataforma Ciudadana por los Parques, los Jardines y el Paisaje de Sevilla estuvieron presentes en la plantación de brachichitos  (Brachychiton populneus (Schott &Endl.) R. Br.) en el Paseo de las Delicias.

Hacia 1830, el asistente José Manuel de Arjona, muy aficionado a la jardinería, sabía muy bien cuánto contribuye el arbolado al decoro y embellecimiento de nuestra ciudad, y ordenó construir este paseo a extramuros para disfrute de los sevillanos. Sus alineaciones de árboles están descritas detalladamente en el Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de Pascual Madoz (1845-1850).

Como es tradicional en las plantaciones que hacemos o a las que acudimos, se leyó el poema “Dice el árbol”, de Manuel Benítez Carrasco.

El Delegado del Distrito Sur y el Director General de Parques y Jardines contemplando la plantación.

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mayo 16, 2015

Recorrido botánico por los patios del Museo de Bellas Artes

Fachada  del Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Fachada del Museo de Bellas Artes de Sevilla.

El Museo de Bellas Artes de Sevilla está ubicado en el antiguo convento de la Merced, que fundara San Pedro de Nolasco en  tiempos de la reconquista de nuestra ciudad por el rey Fernando III el Santo.

En el siglo XVII se destruye el antiguo convento y se construye el actual de estilo manierista llevado a cabo por el escultor y arquitecto Juan de Oviedo. Después del saqueo del convento durante la ocupación francesa, este fue reedificado por la comunidad el 23 de diciembre de 1818. Pocos años después, el gobierno lo desamortizó, y fue en el año 1835 cuando por Real Decreto se creó el Museo de Pinturas. Un dato revelador de aquella época es que había 2.050 piezas inventariadas; precisamente el Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de Pascual Madoz deja constancia de las mismas y relaciona gran parte de las obras. Sin embargo, en el inventario realizado en el año 1993 sólo se conservan de aquella época unas 300 obras.

El expolio artístico llevado a cabo en nuestra ciudad ha sido vergonzoso. Numerosas piezas sevillanas de altísimo valor artístico han sido objeto de mercaderes y chalanes y se encuentran dispersas por el mundo; podría decirse que nos han privado del ADN de nuestra identidad sevillana.

Con respecto al recorrido botánico, Lourdes Páez nos presentó a los numerosos ciudadanos que estaban interesados en esta actividad. Comenzamos por identificar y explicar las características de los árboles de la Plaza del Museo, donde se encuentra la estatua del gran pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo, que fue realizada por el escultor madrileño Sabino de Medina. Posteriormente, visitamos el Patio del Aljibe, donde pudimos contemplar en el pozo algunos culantrillos que habían brotado a poca distancia del brocal. A continuación nos dirigimos al Patio de las Conchas, recuperado en los años cuarenta del siglo pasado; en el Patio de los Bojes pudimos contemplar en la fuente un nenúfar en flor y también los setos de mirtos con apariencia de laberinto. Por último, nos trasladamos al Claustro Mayor, donde pudimos disfrutar de los nísperos cargados de frutos.

Plano de los patios del Museo de Bellas Artes y las especies que hay en cada uno de ellos

Plano de los patios del Museo de Bellas Artes y las especies que hay en cada uno de ellos.

Lourdes Páez, presenta a Jacinto Martínez, al grupo de participantes.

Lourdes Páez presenta a Jacinto Martínez al grupo de participantes.

En el Patio de los Bojes, contemplando el nenúfar en flor.

En el Patio de los Bojes, contemplando el nenúfar en flor.

En el Patio del Claustro Mayor, Jacinto explica las caracteristicas de la palmera livistona.

En el Patio del Claustro Mayor, Jacinto explica las caracteristicas de la palmera livistona.

noviembre 24, 2012

Excursión a la cascada del río Guadiamar

Río Guadiamar, afluente del río Guadalquivir.

Finalizado el acto de presentación del libro de Marisol, acordamos ir de excursión y explorar nuevas rutas y paisajes de Andalucía, así que decidimos visitar la cascada del río Guadiamar. Salimos de Sevilla a las 9:30 h y nos dirigimos hacia la carretera que conduce a Aracena, exactamente hasta el kilómetro 43, que está situado una vez pasado el pueblo de El Garrobo.

Una vez que hubimos aparcado, con precaución cruzamos la carretera y caminamos hasta el río Guadiamar, que distaba unos 200 m. Pasamos a la otra orilla saltando por unas piedras y un tablón. Comenzamos la marcha por senderos abruptos y estrechos, y de vez en cuando nos parábamos para contemplar los espectaculares paisajes y también para reponer fuerzas. Tras una larga caminata de casi dos horas llegamos a la cascada. La postal era maravillosa, el río había roto la montaña y se abría camino dando varios saltos sobre la estrecha garganta.

Los maravillosos paisajes del río Guadiamar.

Magnífica vista del río Guadiamar. La Junta de Andalucía debería proteger esta zona y declararla paraje natural de especial protección.

El río Guadiamar

Este maravilloso río es afluente del Guadalquivir y está cargado de historia. Nace cerca del pueblo del Castillo de las Guardas y tiene 82 Km de longitud. Sufrió la tremenda y desastrosa contaminación de los vertidos de la mina de Aznalcóllar y por el Vado del Quema pasan los peregrinos que van a la ermita de la Virgen de Rocío.

El Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de Pascual Madoz (1845-1850) recoge sobre río Guadiamar lo siguiente:

El río de Sanlúcar o Guadiamar, nace al norte de las sierras de Puerto Alto a una y media legua al oeste de la villa del Castillo de las Guardas en la provincia de Sevilla, atraviesa el témino de aquella pasando cerca de la población y en su curso norte sur baña las jurisdicciones de Aznalcóllar, Sanlúcar la Mayor, Benacazón y Aznalcázar, desembocando en el río Guadalquivir por el sitio llamado Caña de las Nueve Suertes. En su curso de 14 leguas, recibe los arroyos Baldarrago, Valdegallinas, Cañaveroso, Crispín o Crispinejo, Barbacena, San Bartolomé, Jardachón, las Cuevas, Alcarayan, Tejadillo y algún otro insignificante, la mayor parte de los cuales se quedan sin agua en el verano, y no llevándola otros sino en tiempo de lluvias. También la corriente del Guadiamar suele interrumpirse en los estíos muy secos, aunque siempre quedan charcas, algunas de ellas considerables, para el abrevadero de los ganados; en los inviernos lluviosos y en las tempestades, se hace invadeable y suele cortar por días la comunicación de Sevilla con la costa del Oeste…”

El río Guadiamar abriéndose camino entre las rocas…

Sublime y sonora musicalidad la de sus aguas formando torrentes…

Impresionante cascada: el río Guadiamar ha horadado la montaña para abrirse camino hasta el Río Grande…

La cascada del río Guadiamar, a sólo 38 Km de Sevilla.

El camino de regreso…

La aventura de cruzar el río…

El hacha neolítica encontrada en la cuenca del río Guadiamar…¡Cuántas historias albergará este río…!

Por el camino de regreso, abriendo senderos, tuvimos la suerte de encontrar una pequeña hacha prehistórica de la que los arqueólogos que nos acompañaban dicen lo siguiente:

 “El pasado sábado, día 24, visitamos las cascadas que el río Guadiamar nos ofrece a la altura de El Garrobo, un espectáculo impresionante después de las últimas lluvias que han incrementado de manera notable el caudal del río. En el camino de vuelta tuvimos la fortuna de encontrarnos, sobre el suelo, en superficie, un hacha de piedra pulimentada, al que le falta un pequeño fragmento del extremo del filo, pero a la que, a pesar de todo, no le resta nada de su belleza original. Estos instrumentos son típicos de la prehistoria del hombre, de los períodos Neolítico y Calcolítico, por lo que podemos fecharlos con seguridad entre los años 5.000 a 3.000 a.C. Cerca del hacha, labrada sobre una piedra de granito de color oscuro, encontramos, también en superficie, un percutor de piedra, de forma redondeada, hemisférica, con una cara plana. Ambas piezas han quedado depositadas en la sede de la Asociación, para que puedan ser contempladas por todos.”