Posts tagged ‘plantas bulbosas’

noviembre 3, 2014

Conferencia sobre plantas bulbosas y reparto de bulbos

El lirio español, explicado con detalles por Jacinto Martínez

El lirio español, explicado con detalle por Jacinto Martínez.

Como hace más de dos décadas, en el programa de actividades que realizamos para conmemorar el aniversario de nuestra asociación incluimos una conferencia sobre plantas bulbosas y, además, repartimos bulbos entre los asistentes. Este año hemos entregado bulbos de la flor del lazo, jacintos, tulipanes, varitas de san José, fresias, lirio español, narcisos de manojo y tubérculos de gloriosas.
Jacinto Martínez, tras explicar detalladamente la manera correcta de plantarlos, informó de las características y procedencia de cada planta bulbosa.

Bulbos y tubérculos que se repartieron entre los asistentes al acto.

Los bulbos y tubérculos que se repartieron entre los asistentes al acto.

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noviembre 4, 2013

Charla sobre las plantas bulbosas y reparto de bulbos

Charla sobre las plantas bulbosas

Jacinto Martínez explica las características del rizoma de las gloriosas.

Desde que celebramos el X Aniversario de la fundación de nuestra Asociación en el año 1996, venimos programando en dicha conmemoración charlas sobre las plantas bulbosas con reparto de bulbos entre los asistentes. Este año, Jacinto Martínez ha explicado con detalle las características de los bulbos, sus cuidados y la forma de identificarlos. A continuación, proyectó imágenes de las plantas bulbosas más comunes en Sevilla y explicó su procedencia, la fecha de plantación y la de extracción de los bulbos. Posteriormente se repartieron bulbos de narcisos de manojo, narcisos trompeteros, tulipanes, varitas de San José, fresias, crocus, azucenas y jacintos.

agosto 15, 2011

Las azucenas

La flor de la azucena

Si hay una flor que tenga el marchamo de sevillanía, es sin duda la azucena, porque hasta la misma Giralda luce cuatro jarrones con azucenas en las esquinas de su cristiana peineta. Su denominación se deriva de la expresión árabe “al-susana”; su nombre botánico es Liliun longiflorum Thunb. y pertenece a la familia de las Liliáceas. Esta especie es originaria del archipiélago japonés, concretamente de las islas Ryukyu, que están situadas hacia el sur, sobre el paralelo 27. Es muy probable que fuese introducida en Europa a través de la Ruta de la Seda. El año pasado, con motivo de la celebración del XXIV aniversario de nuestra Asociación, repartimos 350 bulbos de azucenas entre los socios y vecinos del Polígono Sur.

Los bulbos, de forma globosa o de perita, miden entre 3 y 6 cm de diámetro, son de color amarillo verdoso y están compuestos por numerosas brácteas escamosas, imbricadas y concéntricas, que están sujetas en la parte inferior a una lámina o disco basal. A veces, la azucena suele criar unos bulbillos de unos 5 mm de diámetro en las axilas foliares de la base del tallo. Su plantación debe realizarse en el mes de octubre, a una profundidad de dos veces y media la altura del bulbo. Después de la floración las hojas comienzan a marchitarse, y cuando el tallo foliar está seco, es el momento en el que se deben extraer con cuidado los bulbos, dejándoles algo de raíces para guardarlos en un lugar fresco y oscuro en el que pasen el periodo de reposo.

Sus hojas salen a principios de la primavera sobre un tallo erecto y simple; estas hojas son sésiles, paralelinervias en el sentido de su eje longitudinal, de un color verde intenso y de forma lanceolada, con longitudes que varían entre los 3 y los 10 cm, y están en disposición alterna distribuidas a lo largo del tallo, que llega a medir hasta un metro de altura; las hojas suelen ir disminuyendo de tamaño paulatinamente a medida que se acercan al ápice.

Sus flores, de forma atrompetada, son de un color blanco inmaculado y exhalan un perfume fino y atractivo, sobre todo cuando oscurece. Cada flor está formada por seis tépalos desplegados que miden de 10 a 15 cm de longitud; sus seis vistosos estambres son libres y opuestos a los tépalos, con las anteras lineares y de color amarillo. Su inflorescencia es terminal y casi horizontal y, o bien brota una flor solitaria, o en un manojo de hasta cinco flores.

Su floración es bastante irregular, ya que tiene lugar desde finales del mes de abril hasta el mes de julio; en Sevilla es exuberante en el mes de mayo.

El bulbo de la azucena.

El tallo de la azucena.

Ramillete de azucena en la Giralda sevillana.

Nuestras azucenas, con la Oliva al fondo.

abril 7, 2011

El lirio español

A pesar de la belleza del lirio español, en Sevilla no está muy extendido su cultivo. Su nombre botánico es Iris xiphium L. y pertenece a la gran familia de las Iridáceas, que está formada por unas 200 especies de iris, de las cuales algunas como en el caso del lirio español son bulbos, mientras que otras son rizomas. El lirio español es originario de la península Ibérica, posiblemente de la región de Murcia. Es muy frecuente confundirlo con los híbridos lirios holandeses.

Su bulbo es de tamaño mediano tirando a pequeño, parecido a una perita de San Juan de unos 2,5 cm de diámetro. Sus raíces no son persistentes y pertenece al grupo de los bulbos tunicados. En Sevilla se planta a mediados del mes de octubre, con el ápice hacia arriba y a una profundidad de unos 8 cm, para que el largo tallo no sea doblado por el viento. Los bulbos se extraen a finales del mes de junio, cuando sus hojas estén completamente marchitas; una vez sacados de la tierra, se dejan al aire unos dos días y luego se guardan en un lugar fresco y oscuro. 

Sus hojas son parecidas a las cintas, largas, estrechas y muy acanaladas, con sus extremos gradualmente acuminados; acompañan al tallo floral de forma opuesta y disminuyendo su longitud a medida que se acercan al botón floral. Son de color verde claro por el haz y estriadas por el envés. 

La flor presenta una conformación muy peculiar denominada tripartita: está compuesta por seis tépalos soldados en la base para formar un tubo, de los cuales los tres tépalos externos son casi horizontales y tienen una llamativa mancha o lengua amarilla, y además su parte final se curva levemente hacia abajo; sin embargo, los tres tépalos internos son erectos, posiblemente para facilitar la polinización por las abejas.  El tallo florífero mide entre 40 y 60 cm de altura y sus yemas florales están protegidas por una espata formada por dos brácteas. Casi siempre su floración es solitaria, pero a veces, cuando el primer lirio se ha marchitado aparece otro botón floral, que por lo general es algo más pequeño.

En Sevilla, la floración del lirio español tiene lugar desde mediados del mes de marzo hasta finales de abril, y su esplendor dura alrededor de una semana.

Bulbos del lirio español.

El lirio español, sus hojas y el tallo floral. Al fondo la barriada Ntra. Sra. de la Oliva.

Lirio español morado.

Lirio español amarillo.

febrero 5, 2011

Las varitas de San José

A estos exóticos gladiolos los llamamos en Sevilla varitas de san José, y en otros lugares de España los conocen con el nombre de junquillos de olor. Su nombre científico es Gladiolus tristis L. y pertenecen a la familia de las Iridáceas. Son originarios de la provincia de El Cabo, en Sudáfrica.

Aunque su aspecto externo sea parecido, los gladiolos no son bulbos, sino cormos, es decir, tallos engrosados por la base, mientras que los bulbos están formados por capas carnosas o por escamas. Los cormos de las varitas de San José miden unos dos centímetros de diámetro y son algo achatados. En Sevilla los plantamos a mediados del mes de septiembre, a una profundidad de unos 5 cm, en macetas con tierra suelta y con un buen drenaje para evitar su encharcamiento.

Sus hojas son basales, alternas, simples, paralelinervias y alargadas, miden hasta 120 cm de altura y unos 0,5 cm de ancho, y han evolucionado para que la pérdida de agua sea la mínima, posiblemente porque en su lugar de procedencia sean escasas las lluvias. A simple vista sus hojas son parecidas a las del junco. Es conveniente colocar un tutor fino para que el viento no las tuerza.

Sus flores, en número de dos a ocho, están dispuestas a lo largo de una espiga erecta de forma alterna y orientadas casi en la misma dirección. El perigonio está compuesto por 6 tépalos de color blanco cremoso que están unidos en su base formando un tubo curvo. Para que las varitas de San José florezcan, necesitan luz solar; en Sevilla, su floración tiene lugar en la primera quincena del mes de febrero. Desprenden un delicado y suave perfume que se acentúa al atardecer.

Su cultivo en maceta

Los cormos de las varitas de San José

Los primeros en florecer (31-01-11)

Y al fondo...la barriada Ntra. Sra. de la Oliva

 

Las varitas de San José en todo su esplendor

enero 16, 2011

Los narcisos de manojo

En el día de Reyes comenzaron abrir en el barrio de La Oliva los narcisos de manojo, y entonces decidimos que las plantas bulbosas debían estar presentes en nuestro blog, porque desde que en 1986 fundamos nuestra asociación, venimos impartiendo cursos y repartiendo bulbos para aficionar a nuestros socios y vecinos al cultivo de las plantas bulbosas.

Comencemos por aclarar que las plantas bulbosas son aquellas que almacenan su ciclo vital completo en una especie de yema, el bulbo, que se ha adaptado a vivir debajo de la tierra. Según el tiempo de floración de las plantas bulbosas, podemos dividirlas en dos grupos: las de floración primaveral, cuyos bulbos se plantan en otoño, y las de floración estival, que se plantan en primavera. Podríamos decir que las plantas bulbosas han sido objeto de numerosas mejoras y modificaciones por parte de los horticultores para conseguir ejemplares únicos. Estos expertos, basándose  en la forma de las flores, han dividido a los narcisos en 12 grupos.

Con respecto al narciso de manojo, su nombre científico es Narcissus tazetta L. y pertenece a la familia de las Amarilidáceas. Es originario de la cuenca del Mediterráneo. En Sevilla existe la costumbre de plantar los bulbos el día 15 de octubre, festividad de santa Teresa; cuando la plantación se realiza en macetas, se debe emplear sustrato con un tercio de mantillo y otro de arena de río y, sobre todo, realizar un buen sistema de drenaje en el fondo del tiesto. Los bulbos deben colocarse con la punta hacia arriba, y la base debe estar a una profundidad de unos 10 cm. Los narcisos de manojo se desarrollan bien en lugares de sombra parcial.

Sus hojas son lineales y estrechas, parecidas a las cintas; suelen medir entre 30 y 35 cm de longitud, y son de un color verde azulado. Normalmente brotan cinco hojas.

Sus flores son muy aromáticas y están agrupadas en ramilletes de 6 a 10 flores en un tallo que alcanza una altura de entre 40 y 45 cm. El diámetro de estas flores bicolor oscila entre los 2,5 y los 4 cm; los tépalos (así denominados cuando los sépalos y los pétalos son indistinguibles) son todos iguales, unidos en la base y de color blanco pálido amarillento, con la corona de color dorado. En Sevilla, la floración de los narcisos de manojo tiene lugar en la primera quincena de enero.

Después de la floración hay que dejar que las hojas se marchiten, normalmente unos tres meses, con el fin de que los bulbos vuelvan a engordar, cargándose de sustancias y reservas para así comenzar un nuevo ciclo al año siguiente.

Bulbo del narciso de manojo

Narciso de manojo

Floración del narciso de manojo

Floración de los narcisos de manojo

Floración de los narcisos de manojo